La Reserva Federal estadounidense ha autorizado a la Fed de Nueva York a prestar hasta 85.000 millones de dólares (60,045 millones de euros) a la aseguradora American International Group (AIG) para intentar solventar su frágil situación financiera.
El directorio del banco central estadounidense informó de que el préstamo garantizado fue autorizado con el total respaldo del Departamento del Tesoro "con términos y condiciones diseñadas para proteger los intereses del Gobierno de Estados Unidos y de los contribuyentes".
"El propósito de está línea de liquidez es ayudar a AIG a cumplir con sus obligaciones en la medida que caducan", agregó en un comunicado. El Gobierno estadounidense recibirá un 79,9 por ciento de participación en AIG y tiene el derecho a veto en los pagos de dividendos para accionistas comunes y preferentes.
Mantener los tipos al 2%
Y, por otra parte, la Fed acordó finalmente mantener en el 2% los tipos de interés, con lo que siguen en su nivel más bajo desde noviembre de 2004, a pesar del agravamiento de la crisis financiera tras la suspensión de pagos de Lehman Brothers.
En su anterior reunión, celebrada el 5 de agosto, la Fed acordó también mantener los tipos de interés en el 2%, ante el incremento de las tensiones inflacionarias registrado entonces y tras la serie de recortes consecutivos iniciada en septiembre de 2007, que supuso una rebaja de 3,25 puntos porcentuales.
"
Con el tiempo, un relajamiento del la política monetaria, combinado con medidas para impulsar la liquidez del mercado deberían ayudar a generar un crecimiento económico moderado", señaló la Fed, que espera que la inflación se modere a finales de este año y a lo largo del próximo, aunque reconoció que las perspectivas en torno a la inflación siguen siendo "
altamente inciertas".
"
El Comité vigilará el desarrollo económico y financiero atentamente y actuará como sea necesario, para promover un crecimiento económico sostenible y una estabilidad de precios", indicó la Fed en el comunicado emitido tras anunciar su decisión.
Asimismo, el banco central estadounidense reconoció que las presiones en los mercados financieros se han incrementado de forma significativa, al tiempo que los mercados laborales se han ido debilitando.
En la misma línea, señaló que unas ajustadas condiciones de crédito, la persistente contracción inmobiliaria y la desaceleración en el crecimiento de las exportaciones podrían pesar en el crecimiento económico durante los próximos trimestres.