Tras conocerse que la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, era la ganadora del Premio Nobel de la Paz de 2025, comenzaron a surgir muchas reacciones en el ruedo político ibérico.
El PP felicitó a su cercana socia en Venezuela, y el líder del partido, Alberto Núñez Feijóo, consideró que es "una mujer insobornable en su compromiso con la libertad".
Feijóo insistió en que no gusta este premio al Gobierno: "Por eso Sánchez aún no la ha felicitado. No solo han despertado de sus ensoñaciones, sino que les han puesto ante el espejo de su infamia".
Otros dirigentes 'populares' también utilizaron esta noticia para atacar al Gobierno de izquierdas, afirmando que no estaría muy contento y que se alinea más con el presidente venezolano Nicolás Maduro.
Así lo manifestaron rostros clave del PP como Elías Bendodo o Alma Ezcurra, pero pronto el Ejecutivo central tuvo su respuesta.
"El Nobel de la Paz para María Corina Machado es un enorme reconocimiento al pueblo y a la oposición de Venezuela y una mala noticia para el régimen de Nicolás Maduro, para el PSOE y el nexo que les une: José Luis Rodríguez Zapatero", comentó Ezcurra para golpear al PP, su gran rival electoral. "Es un mal día para el socialismo español", insistió.
El Gobierno se defiende
El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, no sólo se alegró por Machado sino que recordó que el Gobierno había luchado por sus derechos cuando el 'chavismo' la quiso arrestar y fue retenida.
Se alegró del galardón y remarcó que España siempre está a la cabeza de la defensa de los derechos humanos y los principios democráticos. En todo caso, añadió: "No me corresponde a mí valorar la decisión que ha tomado el comité del Nobel, pero si le digo que España siempre es un país comprometido con los derechos humanos, con la democracia y con que la paz impere en todo el mundo y, precisamente, a la persona que ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz, España trabajó intensamente para que fuera liberada el tiempo que estuvo en prisión", comentó.
El Gobierno Sánchez también colaboró con la oposición para asegurar que el veterano Edmundo González Urrutia no fuera arrestado tras ser el candidato electoral que Machado impulsó puesto que ella estaba inhabilitada por el régimen venezolano.