La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, exigió este miércoles al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la creación de un fondo de compensación por valor de 1.000 millones de euros para cada comunidad autónoma para paliar el aumento de población.
Junto a ella lo hizo también el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps. Este fondo debe paliar el aumento de población de las comunidades y que no está reconocido en los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
Esta es la principal conclusión de la reunión que mantuvieron este miércoles ambos dirigentes regionales en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno autonómico, una cita que tenía como finalidad tratar los efectos de los PGE para cada región a la que también asistieron el vicepresidente primero y portavoz regional, Ignacio González, y los consejeros de Economía y Hacienda madrileño y valenciano, Antonio Beteta y Gerardo Camps, respectivamente.

Para Aguirre, los PGE para 2009 son "humillantes" para madrileños y valencianos. "Creemos que en estos presupuestos se consagra el maltrato y la asfixia a la Comunidad de Madrid", indicó, al tiempo que apuntó que el hecho de que no se haya querido reconocer en el modelo de financiación el incremento poblacional y el que se haya "arreglado" este asunto en otras comunidades autónomas "por distintos caminos, consagra una injusticia flagrante".
Ambos mandatarios pidieron al vicepresidente económico, Pedro Solbes, que cumpla la "palabra dada" y que antes del próximo 1 de enero se apruebe el nuevo modelo de financiación autonómica, que reconozca el aumento de la población y que evite las desigualdades y las arbitrariedades entre autonomías.
El presidente valenciano estimó en unos mil millones de euros la cantidad que recibiría cada una de las dos comunidades en virtud de ese fondo de compensación cuyo importe iría destinado a políticas de bienestar: educación, sanidad y políticas sociales.
Asimismo, Camps calculó en unos 6.000 millones de euros la deuda que el Estado mantiene con su comunidad, mientras que Aguirre la valoró en 9.063 millones de euros, de los que 3.129 corresponderían al reconocimiento del 1,1 millones de nuevos madrileños en los últimos años.
Según Aguirre, se ha roto "el principio de equidad" entre las regiones", ya que las inversiones previstas para Cataluña suponen un 17,34 por ciento del total; para Andalucía, un 16,53 por ciento, mientras que para Madrid "sólo representan el 9,24 por ciento, a pesar de que ha recordado que los madrileños aportan un 18 por ciento al Producto Interior Bruto (PIB).

Asimismo resaltó que los PGE representan una inversión per cápita de 641 euros para los catalanes, de 547 para los andaluces, de 590 euros para el conjunto de España, mientras que para los madrileños suponen 405 euros, es decir 185 euros menos que la media nacional.
Asimismo, la presidenta madrileña insistió en que no se ha presupuestado ni un euro a la Comunidad de Madrid para inversiones, mientras que se incluye un crédito de mil millones de euros para Cataluña y Baleares.
"Lo que conviene a Cataluña, le conviene a Madrid", señaló Aguirre, tras denunciar que a su Comunidad se le imputan inversiones dudosas como "el canal de olas, la restauración de los ríos en la cuenca del Duero, material mobiliario e informático de los ministerios, o encuestas".
El presidente valenciano exigió que el nuevo modelo de financiación sea "urgentemente aprobado" y "recoja de forma transparente y objetiva la realidad económica social y democrática de cada uno de los territorios de España", para que de esta forma, "la arbitrariedad quede lo mas arrinconada posible", ya que "sólo genera desigualdad entre los españoles".