Finalmente Izquierda Unida cerró el asunto de las listas y parece afrontar las próximas elecciones municipales y regionales con cierta calma, (aunque ésta es una sustancia que no es muy común en IU). Inés Sabanés, sempiterna aspirante a alcaldesa de Madrid, luchará por la Puerta del Sol.
Inés, curtida en la política de las utopías de la izquierda, sabe que tiene el camino cuesta arriba y complicado pero eso no le va a apartar un ápice de su voluntad. Es Inés mujer de metal noble, chica de ideas y candidata de peso. Tiene el perfil que busca el votante de IU por tradición y porque se lo ha currado mucho, otra cosa son las situaciones complejas que se derivan de unas primarias.
Ahora Gordo irá de segundo, asunto que en cualquier otra formación política sería un cataclismo pero no tanto en IU donde siempre se puso por delante la idea al cartel. Inés Sabanés se aprenderá la Comunidad de Madrid de memoria, tal y como hizo en el Ayuntamiento de Madrid donde Gallardón la ninguneó como si fuera la cuota de trasgresión permitida. Y será muy interesante conocer sus opiniones e incluso asistir con ella a un debate entre candidatos, escuchar qué le tiene que decir tanto a Rafael Simancas como a Esperanza Aguirre.
Inés no podía permanecer mucho tiempo en el banquillo, era una locura tener a Sabanés de convidado de piedra. Es fácil imaginarla con un cuaderno de notas, tomando apuntes al natural de la Puerta del Sol y de sus consecuencias. Una gran señora de izquierdas, una militante comprometida que sueña con transformar esta sociedad desde su trabajo como político. Inés es dura y constante, de la misma madera del árbol en el que el oso apoya su cuerpo.