Una investigación consigue reducir a la mitad el ruido de turbinas de aviones
domingo 09 de noviembre de 2008, 12:38h
La empresa Industria de Turbo Propulsores (ITP), con sede en Ajalvir, ha conseguido que la sonoridad en las turbinas del motor para avión que fabrica se reduzca en un 50 por ciento gracias a una investigación subvencionada con dinero regional, informaron este domingo desde la Comunidad de Madrid.
El proyecto, que disfruta de una subvención cercana a los 900.000 euros y se incluye dentro del Plan de Innovación Tecnológica, pretende ayudar al cumplimiento del compromiso del sector aeroespacial en rebajar la contaminación acústica ostensiblemente antes de 2020. La empresa trabaja desde 1998 en esta investigación de reducción de ruidos, que se suma a otra encaminada a conseguir un menor consumo, con lo que se conseguiría rebajar las emisiones contaminantes de partículas y CO2.
En el caso de los trabajos que persiguen una menor contaminación acústica, ITP ya ha puesto a prueba las nuevas turbinas de baja presión que reducen su sonoridad a la mitad gracias a la modificación en la relación del número de partes móviles y el de partes estáticas. Según el director general de Economía, Estadística e Innovación de la Comunidad, José María Rotellar, esta reducción es especialmente importante en la maniobra de aproximación al aeropuerto.
Rotellar detalló que la turbina fabricada por ITP va a formar parte del nuevo modelo del Boeing 787 Dreamliner que, según los técnicos de la empresa, en la investigación se ha tenido en cuenta el factor del consumo ya que generalmente un menor ruido implica un mayor consumo y viceversa. En este caso, el éxito de la investigación radica en haber logrado una turbina más silenciosa pero no más costosa: a turbina del motor de la aeronave supone el 20 por ciento del peso y el 15 del coste.
En 2005 el Gobierno regional puso en marcha el I Plan de Innovación Tecnológica de la Comunidad, que ha supuesto una inversión total de 300 millones de euros, y a través del cual se han aprovechado las ventajas en conocimiento disponibles en la región para activar el desarrollo de sectores de alto valor añadido considerados como estratégicos, como el aeroespacial, la biotecnología y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
Por su parte, el grupo ITP compatibiliza esta línea de investigación con la abierta por la NASA, en la que persigue reducir el consumo de combustible de las aeronaves. La NASA retoma así los estudios iniciados en los años 80, que derivaron en un cambio en la arquitectura de los aviones y que suponía un incremento del ruido. El final de las investigaciones coincidió con la desaparición de la crisis del petróleo y, en consecuencia, el proyecto de la NASA se abandonó. Ahora las investigaciones vuelven a retomarse.