Cada vez que Don José Blanco – lo de Pepiño lo dejo para los no patriotas – abre la boca, sube el precio del pan y con la que está cayendo sería mejor que hablase menos y leyese más a ver si se le pega algo de lo que dicen los que sí han estudiado.
El vicesecretario general del PSOE ha dicho que Rajoy es un patriota de pacotilla porque no ha felicitado a Zapatero por haber conseguido un sitio en la cumbre de Washington, y que eso es un síntoma de que no se alegra de la presencia de nuestro país en ese foro.
Según el señor Blanco la política del PP está basada en el rencor y el odio y calificó de intolerable que hayan estado diciendo que España mendigaba su presencia en la reunión de Washington, en lugar de estar orgullos de su Gobierno y su presidente.
Además de que no es cierto que Rajoy y el PP no hayan dicho que España debía estar y se han felicitado por ello, estar en la cumbre del próximo día 14 es un mérito de España no solo de Zapatero, que al menos, formalmente guarda las formas y no es tan zafio como su compañero de partido.
El concepto de patriotismo que tienen en el PSOE es muy peculiar. Según ellos es antipatriota el que critica al gobierno, el que dice que hay crisis económica, el que pide explicaciones por la millonada que se ha gastado el ejecutivo en la cúpula de la sede de la ONU en Ginebra, hecha por el “artista amigo” Miguel Barceló, el que denuncia los gastos golfos de los gobiernos socialistas de Cataluña o Galicia; en definitiva es antipatriota y por lo tanto fascista, todo aquel que no votó al PSOE o empieza a estar arrepentido de haberlo hecho, según el CIS.
A mi me parece que, siguiendo esta teoría, España lleva camino de convertirse a pasos agigantados en una nación de antipatriotas, porque a 200.000 parados por mes el nivel de patriotismo en nuestro país tiene pinta de estar cada día más jodido.