El País, AGENCIAS - París - 22/11/2008
Los equipos de las dos candidatas, Martine Aubry y Ségolène Royal, se atribuyen la victoria en la segunda vuelta de los comicios para elegir al nuevo jefe del partido, pero la dirección del partido niega que los resultados estén cerrados
El recuento de la segunda vuelta de las elecciones para elegir al nuevo líder de los socialistas franceses se está viviendo con mucha tensión entre los seguidores de las dos candidatas, Martine Aubry y Ségolène Royal, sobre todo después de los equipos de ambas se lanzaran a reinvicar la victoria sin que nada estuviera confirmado.
Primero fue el entorno de Aubry el que, alrededor de la una de la madrugada, proclamó la victoria de la alcaldesa de Lilly. La diputada Claude Bartolone aseguró entonces que esta candidata "no puede ser batida", pues según sus cifras obtendría el 50,28 % de los votos, frente al 49,72 % de Ségolène Royal.
Como respuesta, el entorno de Ségolène Royal recordaba que el recuento seguía abierto y su brazo derecho, Manuel Valls, llegaba incluso a cuestionar los resultados de Aubry en la federación Norte, donde se da casi seguro que la alcaldesa ganará por mayoría. "No nos dejaremos robar la victoria", advirtió Valls.
El pulso es tan reñido, que la dirección del partido ha tenido que salir al paso y asegurar que "no puede anunciar" el resultado de un escrutinio "extremadamente reñido", apelando a los partidarios de ambas candidatas a abstenerse de realizar "declaraciones apresuradas". "Aún no ha llegado el momento de anunciar los resultados", ha declarado el ex primer ministro Daniel Vaillant, secretario nacional del partido.
Ségolène Royal y Martine Aubry se enfrentan a la decisiva segunda vuelta de las votaciones internas del PS, cuyos afiliados estaban llamados este viernes a elegir entre estas dos mujeres a la que será su líder en sustitución de Francois Hollande, tras una primera vuelta celebrada el jueves en la que ninguna de ellas consiguió mayoría suficiente para declararse ganadora.
En la primera ronda, las bases del partido colocaron en cabeza a Royal con un 42,51% de los votos, mientras que Aubry logró un 34,70% y el tercer rival en liza, el joven eurodiputado Benoît Hamon, fue desbancado de la segunda ronda al quedarse con un 22,79% de los sufragios de la militancia. Hamon pidió para Aubry el voto de sus partidarios en la segunda vuelta.