"No creo que exista ninguna duda de a quién (...) la región sigue en términos políticos, económicos, diplomáticos así como en lo que al poder militar respecta", dijo el portavoz del departamento de Estado, Sean McCormack, a periodistas.
"Las vigilaremos de cerca. Pero no creo que un puñado de barcos rusos en (...) el Caribe con los venezolanos signifique un motivo de inquietud para nadie", dijo McCormack.
"Si los venezolanos y los rusos quieren realizar ejercicios militares, eso está bien, pero obviamente las vamos a mirar de cerca", añadió.
Según fuentes venezolanas, la flotilla rusa, compuesta por el crucero de propulsión nuclear 'Pedro el Grande', el destructor 'Almirante Chebanenko' y otros navíos de escolta, llegaría al país la noche del martes al miércoles.
Esas maniobras coinciden con la visita que el miércoles y el jueves realizará el presidente ruso, Dimitri Medvedev, al país caribeño.
Al ser interrogado sobre si los ejercicios militares eran una provocación, McCormack respondió: "No sé si la intención fue provocar. De todas maneras, nosotros (...) no lo vemos de esa forma".
Por su parte, un portavoz del Pentágono señaló este lunes que Rusia es libre de llevar a cabo sus maniobras militares con quien quiera.