Las previsiones de un paro de hasta el 17% en España toma forma con cálculos como los que barajan los promotores. En plena crisis inmobiliaria y de construcción, la patronal de promotores cifra entre 300.000 y 400.000 los puestos de trabajo que se destruirán el próximo año en el sector. Los despidos, sumados los de 2008, alcanzarían así los 900.000.
La industria ligada al ladrillo ha pasado de ser el principal motor de la economía española a convertirse en su principal lastre, al menos en el mercado laboral.
Las previsiones del sector no pueden ser más pesimistas. La sangría de empleos continuará de lleno a lo largo también del próximo año. Las previsiones del presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) y de la Asociación de Promotores de Madrid (Asprima) contemplan entre 300.000 y 400.000 nuevos recortes de empleo en el sector a lo largo de 2009.
Esta cifra tendría que sumarse a los 500.000 puestos de trabajo destruidos en el presente ejercicio. A finales del pasado año, antes del verdadero estallido de la burbuja inmobiliaria, el sector de la construcción representaba 2,6 millones de empleos, casi una décima parte del total.
En el tramo final de su ciclo, en 2007, el sector ligado al ladrillo acaparaba cerca del 18% del crecimiento de la economía española, el segundo mayor porcentaje de la Unión Europea, sólo superado por Irlanda.
Los últimos datos oficiales de empleo en España, los correspondientes a noviembre, elevaron a casi tres millones (2.989.269) la cifra de parados, con un crecimiento del 42,7%, respecto a 2007.
En la misma conferencia inmobiliaria en la que la patronal de promotores hacía públicas sus previsiones de destrucción de empleo, ha participado también el director general del Servicio de Estudios del Banco de España, José Luis Malo de Molina. En la conferencia, ha reconocido que "todos los indicadores sugieren que la contracción continuará, incluso se intensificará, en el cuarto trimestre".