Este martes, en la sede de la
Secretaría General Iberoamericana se ha presentado la nueva
Cátedra Raúl Prebisch de la Universidad de Alcalá y, como no, bajo el nombre del más famoso economista latinoamericano del siglo XX, el tema crisis era indispensable abordarlo. Para ello, los padrinos de esta cátedra,
Felipe González, ex presidente del gobierno español y
Enrique V. Iglesias, Secretario General Iberoamericano, se han ‘remangado’ las camisas y han optado por ser realistas ante este fenómeno.
Hace unos meses, más o menos durante julio y agosto de este año, y cuando la crisis occidental ya era un hecho evidente, la mayoría de los economistas y políticos separaban de este fenómeno al continente latino. Se suponía que al ser una economía emergente no estaría influenciada por el ‘mal occidental’. Bueno, los meses han pasado y América Latina comienza a fundirse en una crisis de la que les costará mucho salir, por eso de ser economías salientes. Cierto es que de momento, esta crisis está llegando con menos virulencia que en el norte del continente, pero sin duda la necrosis se nota y se notará mucho más conforme nos vayamos adentrado en el nuevo año; el 2009 será fatal para los países latinos.
Felipe González ha estado realmente pesimista al hablar de la crisis en América Latina, e incluso no ha reparado en afirmar que México, así como los países del centro del continente serán los que más sufran este ‘cáncer’ de la crisis. Porque, aunque la crisis pasará en algún momento, los daños serán devastadores en aquellas regiones donde sus economías sean débiles, ya que, aunque América Latina esté más preparada que antes para aguantar este aprieto, eso no significa que tenga la capacidad de pasar desapercibida ante el torbellino que está arrasando medio mundo.
Reacción de los gobiernos
Según ha afirmado el Secretario General Iberoamericano, Enrique V. Iglesias estamos ante
la primera crisis con una capacidad prodigiosa de reacción. Ya nos gustaría, eso así, que la reacción fuera de los mercados, de esa manera nos levantaríamos más de una mañana con buenas noticias, pero no, esa ‘prodigiosa’ reacción a la que Iglesias hace referencia es aquella que se ha provocado en la clase política, y que ha traído consigo otro gran fenómeno, el de las cumbres anticrisis. Esta ‘locura por las cumbres’ de momento sólo nos trae paquetes de soluciones, por lo que no podemos hablar de un respiro en las economías, sino más bien, de una frenesís social por acabar con una crisis a la que cuesta verle el fin.
Entonces, ¿qué podemos hacer para salir de este bache?. De momento seguir poniendo parches hasta que algún ‘lumbreras’ encuentre la solución, porque la crisis pasará, aunque de momento no tiene fecha de caducidad.