La Semana Santa ha tenido un tiempo muy estable en la mayoría del país. Unas jornadas con cielos soleados que han permitido disfrutar de unas mini vacaciones y de la salida de prácticamente todas las procesiones.
Unos días de ambiente bastante primaveral después de meses con lluvias torrenciales y un tren de borrascas inédito. Pero el buen tiempo tiene los días contados, según las últimas previsiones meteorológicas.
Vuelven las lluvias
Aunque en muchos puntos además del sol el viento ha sido protagonista, la sensación general ha sido de primavera total.
De hecho, en varios puntos las temperaturas han llegado a los 30 grados, un ambiente casi veraniego. Ha sido además en la zona norte peninsular donde se han alcanzado estos valores que sabían a verano. En Asturias, Galicia o Cantabria se han vivido jornadas de entre 28 y 30 grados.
En el sur, que también ha predominado el sol, los termómetros han estado entre los 22 y los 25.
Temperaturas agradables y elevadas para la época. Pero el ambiente primaveral va a cambiar radicalmente y además de lluvias vaticinan también un desplome térmico.
El tiempo empeora a partir del martes: lluvias, tormentas y desplome térmico
Los meteorólogos han anticipado que el martes la climatología empeorará notablemente debido al acercamiento de una vaguada del Atlántico.
Traerá consigo un frente frío que entrará por el oeste peninsular y avanzará hacia el este dejando a su paso lluvias muy intensas y un bajón del mercurio.
Y a partir del miércoles hay cierta incertidumbre, pero algunos modelos advierten de la posible formación de una Dana que se situaría sobre el sur peninsular.
Las previsiones indican que las lluvias serán las protagonistas en el sur, centro y norte peninsular, siendo menos probables en el litoral este.
En cuanto a las temperaturas, descenderán bastante, 10 grados o más en algunos puntos, refrescando muchísimo el ambiente de estos últimos días.
En definitiva, en gran parte de la Península toca sacar el paraguas de nuevo la próxima semana.