www.diariocritico.com

Este jueves ambas partes vuelven a la mesa de negociación

¿Afectará a España el conflicto de Rusia y Ucrania sobre el Gas Natural?

¿Afectará a España el conflicto de Rusia y Ucrania sobre el Gas Natural?

Es la pregunta que se hace el ciudadano de la calle. ¿Afectará a España el corte de suministro de gas natural por parte de la rusa Gazprom a Ucrania? Y la respuesta es que no. Nuestro país se suministra a través del oleoducto procedente de Argelia, que cruzando el Mediterráneo,  atraviesa Almería y, allí, a través de diferentes ramales recorre la Península hasta la planta de tratamiento gasístico situada en la  localidad oscense de Sabiñánigo donde parte un ramal con destino a  Francia cuyo oleoducto surte de combustible a toda Europa occidental.
 La otra gran red suministradora llega hasta Alemania y cubre todo el Este europeo. Esta red es, precisamente la que atraviesa Ucrania y es la que se encuentra afectada por el conflicto.Por cierto, Rusia cortó completamente esta mañana el suministro de gas a Rumanía, República Checa y Eslovaquia.

   "Desgraciadamente, esto es lo que ha pasado", declaró el ministro rumano de Economía, Adriean Videanu, a la cadena de televisión privada Realitatea TV. "No hay suministro a través de la estación de importación de gas de Mediesu Aurit", añadió

   De ella se beneficia, además de los países que formaron la ex Unión Soviética, es decir, Ucrania Bielorrusia, Letonia, Estonia y Lituania, Polonia, las Repúblicas Checa y Eslovaquia, los países balcánicos, Servia y Croacia, principalmente, Hungría, Bulgaria y Rumania, Turquía, llegando a Polonia y Alemania. Por lo tanto, afecta sólo a parte de Europa. El problema no es ése. El problema serio generado por las diferencias entre Rusia y Ucrania es, de nuevo el cuestionamiento de una política energética única que no acaba de cuajar en la UE.




   Electricidad, carburante y gas. La Unión Europea  depende de terceros para el suministro de estos productos básicos para el funcionamiento no sólo de su industria, sino el ciudadano propiamente dicho. Pero Bruselas se ha mostrado, hasta el momento, inoperante a la hora de aglutinar los intereses enfrentados de las industrias  del sector hasta tal punto que, han saltado chispas en múltiples ocasiones cuando se ha producido algunos movimientos corporativos tendentes a fusiones y concentraciones. Incluso con la intervención de los gobiernos de las industrias afectadas. Recuérdese, si no,  el enfrentamiento de Ángela Merkel con las autoridades españolas a propósito de la entrada en Endesa de la eléctrica E. ON



   Y aquí, en la distribución del gas natural que produce Rusia se está produciendo algo curioso que, sin duda ha diseñado el equipo del todopoderoso Vladimir Putin. Rusia quiere, a toda costa, hacerse un importante hueco el mercado energético europeo. Y sus dos instrumentos son la semipública Gazprom, por una parte, y la privatizada pero influyente en círculos políticos, Lukoil, por otra.

   Ambas han intentado hacerse con el flanco más débil, financieramente hablando, de la industria energética europea: Repsol, donde algunos accionistas necesitan, casi dramáticamente, ayuda externa para salir de la crisis en que se encuentran. Y casi lo logran.

   Pero no se van a quedar ahí. Van a seguir inte4ntándolo, EDF, Electricité de France, puede ser su objetivo. Igualmente miran a la italiana Enel,  y, carambolas de la vida,  de ahí se puede pasar a  otros objetivos como Iberdrola, Acciona  y, porqué no, Endesa. El caso, repetimos, es lograr un objetivo: introducirse en el mercado europeo. Y en ese empeño, porqué no, se mira, también a Gas Natural, y otras gasísticas del Viejo Continente.

   Eso sí, los rusos son muy suyos y no quieren obstáculos en este camino. No les gustan los "peros", los condicionamientos, la letra pequeña de los acuerdos. Y, si hace falta, son capaces de machacar, si hace falta a sus vecinos ucranianos los cuales, por cierto, no gustan al Kremlin, léase Putin,  por su política demasiado pro occidental.

   Así las cosas, las negociaciones entre Rusia y Ucrania sobre el suministro de gas se reanudan este jueves, según informó un portavoz de la compañía ucraniana Naftogaz. Como respuesta, el monopolio de energía ruso Gazprom manifestó que está preparado para reanudar las conversaciones en cualquier momento.
     Las conversaciones quedaron paralizadas el 31 de diciembre bajo las órdenes del presidente ucraniano, Víctor Yushchenko, según indicó el director ejecutivo de Gazprom, Alex Miller. El último día del año pasado venció el contrato de suministro de gas ruso a Ucrania, país por donde pasa el 80 por ciento de las exportaciones del gas ruso a Europa.
   Miller ha acusado a Naftogaz de que se estaba apropiando del suministro de gas ruso, aunque Ucrania siempre ha rechazado dichas imputaciones y ha criticado a Moscú por reducir el envío de gas al resto de países europeos. "Las alegaciones de que Ucrania ha bloqueado el tránsito de las rutas europeas y de que está robando el gas ruso son infundadas", declaró el presidente de la gasística ucraniana, Oleg Dubyna.
   Asimismo, la Unión Europea y la Comisión Europea calificaron ayer de "inaceptable" el recorte "sustancial" del gas que bombea Rusia a Europa "sin previo aviso" y que ha afectado a varios países de la Unión Europea, incluidos Bulgaria y Grecia.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)

+
0 comentarios