Así, el precio del barril (de 159 litros) usado como referencia por la OPEP ha mantenido una fuerte tendencia alcista desde el inicio del nuevo año, y acumula una subida del 29 por ciento respecto al 31 de diciembre, cuando cerró 2008 a 35,58 dólares.
El encarecimiento es atribuido por los analistas a la crisis en Oriente Medio con la ofensiva militar terrestre de Israel contra el movimiento Hamás en la Franja de Gaza, así como a la disputa por las tarifas del gas entre Moscú y Kiev que ha llevado a la interrupción de los suministros de gas ruso hacia los países europeos.
"Además, noticias de que varios países de Oriente Medio miembros de la OPEP redujeron su bombeo en enero" contribuyeron el pasado martes a la presión alcista, destaca la asesora especializada JBC Energy en un análisis difundido en Viena.
Recuerda también que la crisis causada por la "guerra del gas" entre Rusia y Ucrania escaló, justo en medio de una ola de frío extremo en la región, y muchos países del Viejo Continente han tenido que recurrir a otros combustibles, como el gasóleo, cuya demanda se ha disparado así.