No es un pasatiempo, pero podría serlo. Se trata de las siete diferencias básicas entre las dos nevadas que nos ha tocado sufrir recientemente.
Primera diferencia: ¡han acertado las previsiones! nadie le pide a los técnicos de Meteorología que acierten el pleno al 15 o la combinación ganadora de la Lotería Primitiva. No estaría mal, pero seguro que no lo compartían. Sin embargo si decidieron compartir con todos, pero media hora tarde, que esta nevando. Enviar un fax 30 minutos después de que esté cayendo un temporal tampoco es mucho predecir.
Segunda diferencia: no ha caído tanta nieve esta semana como la semana pasada. Es una obviedad, pero es fundamental.
Tercera diferencia: ha caído lo suficientemente más allá de la hora punta como para no montar la mundial en las carreteras.
Cuarta diferencia: nos ha pillado prevenidos a todos.
Quinta diferencia: a las que de verdad ha pillado prevenidas es a las tres administraciones. La semana pasada se pusieron coloradas y han preferido no volver a ponerse rojas. Era un primor este martes ir por las carreteras: ¡venga quitanieves, letreros avisando del riesgo de nevadas desde el lunes, máquinas al ralentí apostadas en las vías! Lástima que hayamos tenido que pasar la vergüenza del viernes.
Sexta diferencia: en Barajas no se lió y las cancelaciones eran por la NO huelga de Iberia. Vamos, como siempre.
Séptima diferencia: el presidente del gobierno ha roto su silencio y (por fin) ha dicho algo de la nevada. Le ha pedido a la vicepresidenta De la Vega un informe para ver que ha fallado. Algo es algo.