EEUU da la bienvenida al presidente Obama
martes 20 de enero de 2009, 16:57h
Última actualización: domingo 27 de diciembre de 2009, 17:27h
Estados Unidos vibró este martes con la investidura de Barack Obama como nuevo Pesidente. El que será el primer dirigente negro que conoce el país se presentó ante el júbilo y la alegría de una inmensa multitud en Washington como la persona que va a sacar al país de una época más bien oscura, para ello, sin embargo, reclamó una nueva "era de responsabilidad" a toda la nación, para hacer frente a los retos que tiene por delante.
En un discurso de investidura que fue seguido con atención por millones y millones de personas a lo largo y ancho del país, Obama reconoció que Estados Unidos necesita tirar de sus valores más arraizados para hacer frente a los tiempos que se acercan. Así el ya 44 Presidente pidió a los estadounidenses "trabajo duro, honestidad, coraje y juego limpio, tolerancia y curiosidad".
"Todos estos valores han sido la fuerza callada de nuestro progreso a través de la historia", dijo Obama, quien es consciente que la mayoría de la nación quiere ver cuáles son sus pasos para enderezar la mala situación en la que se encuentra una economía que definió como "muy debilitada" a causa de "la avaricia y la irresponsabilidad", pero también por "el fracaso colectivo" en la toma de decisiones.
Ante esos errores, Obama instó a los estadounidenses a retomar las "verdades" que han hecho a Estados Unidos la nación que es: el trabajo duro, la honestidad, el valor, la justicia, la tolerancia y el patriotismo.
"Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad, el reconocimiento, por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestra nación y el mundo", agregó Obama, quien señaló que los desafíos actuales requieren que Estados Unidos haga un esfuerzo mayor para promover la cooperación y el entendimiento entre las naciones, en la amenaza nuclear y el calentamiento global, por ejemplo.
Al acabar la ceremonia en la que también juró su cargo el vicepresidente Joe Biden y que concluyó con la interpretación del himno nacional, Obama y su familia participaron en un almuerzo con los congresistas en el Capitolio, en el que el menú se ha inspirado en los gustos de Abraham Lincoln a base de sopa de marisco, faisán y pastel de manzana.
Queda inaugurada oficialmente una nueva era en la vida política estadounidense que estará guiada por un rostro nuevo en el que la inmensa mayoría de los ciudadanos han depositado sus esperanzas para que, al menos, los próximos cuatro años sean mejores que unos últimos en los que el país se ha enfrescado en dos guerras, no ha sabido reaccionar ante catástrofes naturales y se ha dejado hundir en una crisis económica casi sin precedentes.