La Reserva Federal estadounidense (Fed) prolongará sus dispositivos para garantizar la liquidez en el sistema financiero, después de que Australia y Japón anunciaran este martes sus planes de estímulo contra una crisis que causa estragos en el empleo en España.
En Estados Unidos, los senadores siguen pidiendo modificaciones al plan de reactivación económica impulsado por el presidente estadounidense, Barack Obama, cercano ya a los 900.000 millones de dólares. En respuesta, Obama emprenderá una ofensiva mediática para ganar apoyo para su plan.
En América Latina, la producción industrial brasileña cerró el mes de diciembre de 2008 con un fuerte retroceso de 12,4% con relación a noviembre, el peor resultado desde 1991. En Uruguay, las exportaciones sufrieron un importante retroceso en enero, cayendo 5,3% respecto al mismo mes de 2008.
El sector automotor, uno de los más duramente golpeados por la crisis internacional, siguió recibiendo malas noticias este martes. El constructor estadounidense Ford Motor anunció una caída del 42% en sus ventas en Estados Unidos en enero, a 93.506 vehículos.
En enero, las ventas de automóviles nuevos cayeron en Alemania un 14% interanual, y en Sudáfrica la venta de vehículos se redujo un 35,4%.
El Gobierno australiano, por su parte, anunció un paquete de reactivación que asciende a 42.000 millones de dólares australianos (26.000 millones de dólares estadounidenses). "La recesión mundial se hace sentir en nuestro país. El crecimiento se desacelera y el empleo acusará el impacto", indicó el ministro de Economía y Finanzas, Wayne Swan.
En Tokio, el Banco de Japón (BoJ, central) anunció su intención de comprar un billón de yenes (11.200 millones de dólares) de acciones de los bancos comerciales nipones, para reforzar su capitalización y reactivar el crédito.
Todos los bancos japoneses han sufrido duras pérdidas de cartera en los últimos meses, debido al hundimiento de las Bolsas mundiales.
El director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, se mostró sin embargo optimista por el futuro de las economías asiáticas, alegando que muchas se recuperarán "más rápido que las demás" cuando se inicie la reactivación mundial, pues son "muy dinámicas y disponen de importantes recursos".
En España, uno de los países más golpeados por el estallido de la burbuja inmobiliaria que en 2007 dio inicio a la crisis financiera, el desempleo no para de crecer, y afectaba en enero a 3,3 millones de personas, casi 199.000 más que en diciembre, informó el ministerio de Trabajo.
En su esfuerzo por luchar contra la crisis, la Reserva Federal estadounidense anunció que prolongará por seis meses, hasta el 30 de octubre, cinco de sus programas temporales destinados a asegurar suficiente liquidez para los mercados financieros, "a la luz de las tensiones persistentes en numerosos mercados financieros", declaró la Fed.
La Reserva Federal indicó asimismo que prorrogó por seis meses, también hasta el 30 de octubre de este año, la vigencia de sus acuerdos de reciprocidad ('swap agreements') por los cuales ofrece líneas de crédito temporales a otros 13 bancos centrales, entre los cuales el Banco Central de Brasil, el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra.