El ente público ha estallado ante estas acusaciones y difundió el martes un durísimo comunicado contra
Vasile, el directivo de
Telecinco que impidió desde los tribunales que
La Sexta pudiera emitir contenidos de su parrilla aunque fuera muy parcialmente.
La polémica viene porque Vasile, entre otras cosas, dio a entender que La Primera estaría beneficiándose de su condición de televisión pública para tener más publicidad y, por tanto, facturar más. También de hacer uso de esa ventaja para ser líder en audiencia, desbancando en los últimos meses a la antes sempiterna líder
Telecinco.
En ese comunicado, la dirección de RTVE considera que Vasile sigue la
"vieja táctica de echar la culpa a un tercero para justificar ante los accionistas la caída de audiencia", pero sacando la conclusión, muy polémica, de que
"los espectadores se han hastiado de un modelo de televisión que la audiencia ha bautizado de forma contundente: telebasura". Y ahí no se detiene. Aprovecha para recordar sus polémicas entrevistas pagadas a
Roldán y
Julián Muñoz: en
Telecinco "se paga a convictos y delincuentes para intentar captar audiencia".
Por último, como ataque personal al controvertido Vasile, TVE asegura que
"es falso que TVE haya bajado los precios de la publicidad un 40% o que compra un 40% más caro", y que el directivo de
Telecinco "habla de quiebra al tiempo que acaba de enviar más de 100 millones de euros de beneficios a sus accionistas de Italia". Guerra y muy 'sangrienta' entre televisiones.