Herrero, quien tenia previsto participar como observador en el referendo del próximo domingo, fue expulsado de Venezuela a petición del Consejo Nacional Electoral (CNE), tras unas declaraciones en la cadena Globovisión en las que criticaba a ese organismo y al propio proceso electoral.
En Madrid, el Gobierno español expresó al embajador de Venezuela, Alfredo Toro Hardy, su "queja" por el trato recibido por el diputado del opositor Partido Popular (PP).
A su llegada a São Paulo, el parlamentario dijo que estaba el pasado viernes en su hotel, cuando una persona vestida de civil, que se identificó como policía, le dijo que debería esperar un mensaje que le enviaría el Gobierno venezolano.
Poco después, narró que llegó otra persona que se identificó como representante de la cancillería junto a "seis u ocho policías", que lo "levantaron en volandas" y lo metieron a la fuerza "dentro de una furgoneta", que partió sin que nadie le precisara el destino.
El vehículo se dirigió al aeropuerto de Maiquetía, ingresó en la pista y se detuvo frente a la escalerilla de un avión de la empresa brasileña Varig, en el que Herrero fue enviado a São Paulo, donde fue recibido y atendido por el personal del consulado de España en esa ciudad.