El extraño caso de Benjamín Vasco
miércoles 18 de febrero de 2009, 21:34h
Actualizado: 26 de febrero de 2009, 13:23h
Doce días ha durado Benjamín Martín Vasco al frente de la comisión de investigación sobre el presunto espionaje que algunos dicen que se ha creado en la Asamblea. A este ritmo la comisión también va a ser presunta: casi dos semanas después todavía no sabemos cuando comenzarán las comparecencias. Las comisiones no sirven de nada. Pero ¡hombre! Ya que está creada que el baile comience cuanto antes ¿no?.
En estos doce días una imputada por el Juez Garzón ha acusado a Martin Vasco de recibir dinero del empresario Correa, el supuesto líder de la trama. En estos doce días la oposición regional ha pedido la recusación de Martin Vasco por esas grabaciones. Y en estos doce días Martin Vasco ha denunciado que ha recibido llamadas en su móvil exigiéndole el pago de 50.000 euros en un bar de la Casa de Campo o le vincularían con la operación Gurtel. Todo eso ha pasado en estos doce días.
No me negarán que al lado de estas intrigas la historia de Benjamin Button parece una tontería. Benjamin Button nacía con el cuerpo de una persona de 80 años y con el transcurso del tiempo iba rejuveneciendo hasta morir de niño. Y Benjamín Vasco nacía como presidente de la comisión de investigación un 6 de febrero, y poco a poco ha ido rejuveneciendo hasta renunciar al cargo para regocijo del PSOE y de Izquierda Unida que se apuntan a la tesis del “si ya lo decía yo”.
El problema es que la intriga de Benjamin Button acaba con “cuántas” estatuillas se lleva en los Oscars. Y la intriga de Benjamín Martín Vasco durará un poco más. Al menos hasta que le Juez Garzón se anime a poner sobre un papel – no de periódico por favor – el nombre de los que él cree que han cometido algún delito. Filtrar sin descanso produce estas situaciones de indefension. Y los juicios paralelos suelen ser bastante aburridos.