Los problemas económicos convocaron este año, a pesar del frío, a "más gente que nunca" en la Básilica del Cristo de Medinaceli, a la que acuden los fieles para poder besar a la imagen del Santo y pedirle milagros, según explicó su rector, Inocencio Egido.
Egido, que es también Superior de la Comunidad del Cristo, subrayó que la afluencia de gente, "que hace que las colas lleguen más allá de Atocha", se debe a que hay "muchos problemas en las familias y en los trabajos". "La gente busca un consuelo, una explicación y alguna iluminación en una imagen que consideran milagrosa", añadió.

Asimismo, el rector dijo que es tal la devoción "inmensa" de los creyentes que las colas para visitar la imagen comienzan a prepararse hasta ocho días antes de la apertura de la Basílica para este fin "porque siempre han asociado la imagen al milagro de Jesús de Medinaceli".
Por otro lado, recalcó que la Iglesia abrió a las 0.00 horas de este viernes y que, aunque en teoría debería de cerrarse cuando acabe el día, la apertura se prolongará hasta la madrugada "para que todo el mundo que venga pueda ver la imagen".
Una de las asistentes, Marta, que se encontraba a punto de entrar en la Iglesia, aclaró que llevaba casi seis horas esperando para entrar después de hacer cola desde las 5.30 horas. "Es un acto de fe", recalcó.

Del mismo modo, una mujer que esperaba para entrar a las misas que se celebran continuamente en la iglesia a lo largo del día, María Luisa, indicó que lleva 30 años viniendo, aunque explicó que ya no espera a entrar para besar la imagen del Cristo porque la última vez que lo hizo, hace 25 años, tardó más de diez horas en poder visitarlo. "No hay fe, pero aquí venimos todos", agregó.
Por otro lado, desde el servicio de Emergencias del Ayuntamiento de Madrid recalcaron que la conmemoración estaba transcurriendo con "mucha tranquilidad" y señalaron que, hasta el mediodía, sólo habían atendido a seis personas: dos por mareos, tres por caídas "sin importancia" y una por un ataque de ansiedad.