Diego Vidal
“Vago, pero muy emocionante”
La semana pasada los medios de comunicación se hicieron eco por el 20 aniversario de la creación de la que hoy conocemos simplemente como web.
Las hoy mundialmente reconocidas www (World Wide Web) que tipeamos permanentemente, creación del físico Tim Berners-Lee, tenía como finalidad intercambiar información entre científicos de todo el mundo.
Este visionario inglés (y no estadounidense como erróneamente se le designó en la mayoría de las publicaciones) nacido el 8 de junio de 1955 en Londres, encontró una carretera por donde circular en la red (los cables), una regulación común (protocolos) y un servicio de comunicación (www) que fue efectivo y comprensible.
El lugar de concepción fue el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), que recientemente lo conmemoró con la satisfacción de haber sido "el vientre" donde fueron gestadas.
Allá por 1989, Berners Lee escribió una propuesta que presentó a sus jefes en el CERN, quienes le respondieron con la hoy conocida frase "Es vago pero muy emocionante”.
Con el visto bueno de sus superiores -Mike Sendall y Les Robertson- Berners-Lee creó una aplicación de Internet: un navegador-editor que interpretase el hipertexto para que fuera compartido entre dos computadoras a través de la red.
"En aquel momento no nos dimos cuenta del increíble fenómeno que iba a significar", confesó el actual director del CERN, Rolf Heuer, científico del centro hace veinte años.
"Tenía visión y persistencia pero también capacidad de implementar sus ideas y de usar las herramientas disponibles, y lo importante es que el CERN le permitió desarrollarlo", afirmó uno de sus colaboradores, Ben Segal. El propio Berners-Lee lo destacó: "En el CERN había el ambiente, los científicos, la tecnología, el apoyo. Todo lo que yo necesitaba para implementar mi idea”.
En este punto y más allá del recordatorio es bueno detenerse. La inquietud de este hombre de ciencias encontró el lugar y el apoyo para desarrollar su sueño, fundamentales a la hora de concebir esta maravilla llamada web.
Por eso es tan importante, para los directivos de las empresas hoy en día, crear el ambiente adecuado para que muchos como Berners-Lee desarrollen las capacidades para las cuales fueron convocados. Y la paradoja es que muchos proyectos “vagos e interesantes” se descartan y no ven la luz por la dinámica del Siglo XXI del resultado a corto plazo consecuencia de las presiones sufridas permanentemente. Velocidad sin precisión ni desarrollo acorde.
Volviendo a la red de redes, los números hablan solos: en 1993 ya había más de 500 servidores conocidos, y los accesos a través de las www representaban el 1 por ciento del tráfico en internet. En 1994, la web tenía 10.000 servidores y 10 millones de usuarios. Actualmente, existen en el mundo 80 millones de sitios web.
Otro ítem destacable fue que Berners-Lee perfeccionó el invento y posteriormente, por falta de recursos y con una visión democrática, puso a disposición de la comunidad internacional el servicio www, cuya primera dirección fue Info.cern.ch.
Su eslogan era "Let´s share what we know" (compartamos lo que sabemos).
El inventor no es claro a la hora de definir porque eligió el nombre World Wide Web, aunque confesó que originalmente quería llamarle "mesh" (malla en inglés) pero como era demasiado parecido a "mess" (confusión) acabó optando por web (telaraña).
Luego de su invento y como no podía ser de otra manera, recibió innumerables premios y reconocimientos. Uno de los últimos en nuestra madre patria: el 10 de octubre de 2008 fue galardonado con el grado de doctor honoris causa por la Universitat Oberta de Catalunya.