Los autoridades estadounidenses y bolivianas "van avanzando" en recomponer las maltrechas relaciones, informó el canciller David Choquehuanca.
"Estados Unidos va entendiendo el tipo de relación que quiere nuestro gobierno (y) ha habido avances favorables. Estamos trabajando, no de manera oficial, pero hay conversaciones adelantadas donde Estados Unidos ha manifestado el interés de realizar un nuevo acuerdo marco que sea resultado de los encuentros de las negociaciones", dijo Choquehuanca el domingo en una entrevista con la televisora estatal TVB.
El presidente Evo Morales expulsó al embajador Philip Goldberg en septiembre y hace menos de un mes al segundo secretario de la embajada Francisco Rodríguez al acusarlos de confabular con la oposición política. Autoridades estadounidenses han rechazado esos señalamientos.
Choquehuanca resaltó que el "acuerdo marco tiene que establecer claramente todas las líneas de acción, Estados Unidos ya no puede hacer acciones políticas mediante la cooperación".
"Para tener estas relaciones positivas, Bolivia ya no va a aceptar las relaciones de intromisión esto no significa que nosotros tengamos que estar callados mientras llevamos este proceso, si es que nosotros encontramos que algún funcionario sigue en actividad política lo vamos a decir", explicó.
Bolivia actualmente espera un permiso del gobierno de Estados Unidos para la compra de seis aviones militares L159, de fabricación checa pero con tecnología estadounidense, que utilizará en la lucha contra el narcotráfico y le costarían 58 millones de dólares.
El ministro de Defensa Walker San Miguel mencionó que el país también necesita un equipo de radar para luchar contra el narcotráfico.
"En las fronteras hay decenas de avionetas que transportan drogas, vuelan como a su casa, entonces necesitamos verlas para obligarlas a descender o derribarlas, no para hacerle la guerra a nadie", señaló el ministro.
"Los aviones L159 pueden ser artillados (armados) y disparar contra avionetas ilegales para no permitir hechos ilícitos en nuestros cielos. La Fuerza Aérea tiene que estar preparada, eso es parte de la soberanía", acotó.
Mencionó que se trabaja en una ley que permita el derribo de avionetas que vuelen por cielo boliviano sin permiso.