El Tesoro estadunidense anunció este miércoles el lanzamiento de su programa de apoyo financiero a los fabricantes de autopartes, cuyas grandes líneas fueron divulgadas anteriormente.
Con 5 mil millones de dólares, esta iniciativa da a los fabricantes de autopartes designados por General Motors y Chrysler la seguridad de que serán pagados por sus productos entregados a los constructores, incluso si estos quebraran.
Los fabricantes de autopartes, que habitualmente deben esperar entre 45 y 60 días antes de recibir el pago, podrán apoyarse en las garantías de los poderes públicos para obtener préstamos durante ese período, posibilidad que actualmente está prácticamente cerrada debido al endurecimiento de las condiciones de crédito.
GM y Chrysler recibieron ayuda del Estado federal por 17 mil 400 millones de dólares en total desde diciembre, y ya que todavía podrían quebrar el presidente estadunidense Barack Obama exigió que revisen sus planes de reestructuración antes de brindarles más fondos públicos.