Resumen de Prensa
martes 20 de marzo de 2007, 12:34h
Actualizado: 19 de septiembre de 2007, 03:01h
Los más importantes diarios de Santiago titulan el martes con el colapso del Metro, desencadenado el lunes por las incontrolables muchedumbres que intentaron abordar el tren subterráneo.
Dos de las estaciones más importantes debieron cerrar las puertas por períodos de varios minutos.
(DHC) El Plan Transantiago, presentado como la solución para el transporte público de los casi seis millones de habitantes de la capital chilena atraviesa por uno de sus peores momentos.
Pese a la instalación de "buses clones" -modernos autobuses que replican el recorrido de las líneas del Metro- el tren subterráneo sigue sufriendo gigantescas aglomeraciones.
En un clima de alarma, el presidente del Colegio Médico, Dr. Juan Luis Castro, ha exhortado a los ancianos, a las mujeres embarazadas y a quienes padecen enfermedades crónicas, a que no utilicen el Metro para no poner en riesgo su salud. Lo mismo hizo el presidente del Metro, Blas Tomic.
La polémica por los problemas que presenta el Transantiago han abarcado diferentes aspectos. Mientras un par de pasajeros sufrieron desmayos por la falta de oxígeno, otras han denunciado manoseos, y el empresario de una línea de buses denuncia que hay exceso de trasbordos.
Lo insólito es que nadie propone volver al sistema antiguo, pre-Transantiago, y hay consenso entre especialistas, autoridades y periodistas, que a mediano o largo plazo el nuevo sistema funcionará en forma eficiente.
El problema consiste en cuánto durará la situación actual. Hay voces catastróficas que anuncian un estallido social de protesta contra el Transantiago.