El secretario regional de UGT y candidato a la reelección, Carlos Pedrosa, ha defendido la unidad del sindicato para hacer frente a la crisis económica actual, "de la que aún no conocemos el fondo ni las consecuencias finales", advirtió.
Pedrosa se ha pronunciado en estos términos en la apertura del V Congreso reigonal del sindicato, en el que se han acreditado 163 de los 190 delegados convocados y que se celebra en un momento en que la central ha sido la que más ha crecido en Castilla-La Mancha y cuenta con 40.000 miliantes y 4.200 delegados, según sus dirigentes.
El candidato, que se enfrenta a la lista presentada por el responsable provincial de UGT en Guadalajara, Hilario Escobar, ha apelado a la "unidad completa" de la central sindical como mejor forma para afrontar la crisis desde la estrategia de combinar "negociación y presión".
Pedrosa ha afirmado que la negociación colectiva de este año "es más importante que nunca", pues "no se puede mantener a los trabajadores en el paro y además con menos salario", de modo que UGT "no va a renunciar a la ganancia de poder adquisitivo" durante este año.
El secretario regional de UGT ha reclamado un cambio de modelo productivo de la economía española y que no se confíe en quienes "piden reformas y menos gasto público" como recetas para salir de la situación actual.
Respaldo del Ejecutivo nacional y regional
En el Congreso ha intervenido el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, quien ha garantizado que el Ejecutivo que presidente José Luis Rodríguez Zapatero no dará "ni un paso atrás en los derecho sociales conquistados por los trabajadores".
Díaz-Cano ha definido a UGT como "una organización que es pieza esencial del entramado institucional de nuestra región" y ha destacado su "responsabilidad" y sus "indiscutibles logros en el sistema democrático y social de nuestro país":
El delegado del Gobierno ha animado a los presentes diciendo que "UGT tiene muchomás por hacer de lo que ha hecho hasta ahora en sus 120 años de historia".
Por su parte, la vicepresidenta de la Junta de Comunidades, María Luisa Araújo, ha manifestado que el sindicato que "ha sido un socio activo del Gobierno, y sobre todo de la región y del conjunto de los trabajadores" y ha apuntado el "altísimo nivel de exigencia" de sus dirigentes en las negociaciones con el Ejecutivo.
La vicepresidenta, que ha dicho "sentirse como en casa", ha elogiado el trabajo desarrollado por la central durante su historia en Castilla-La Mancha y ha pedido también la colaboración de los dirigentes ante la situación actual.
"Vivimos momentos extraordinariamente complejos, con una crisis económica profunda", de la que, según ha expuesto, es necesario salir "de manera conjunta y coordinada".