El recibo de la luz se congelará hasta 2012 en cinco millones de hogares
jueves 30 de abril de 2009, 15:11h
El recibo de la luz se congelará hasta 2012 para los consumidores con una potencia contratada de hasta 3 kilovatios en su primera vivienda, para las familias numerosas, las que tengan a todos los miembros en paro, y quienes perciban pensiones mínimas, lo que afectará a unos 5 millones de hogares.
El recibo de la luz se congelará hasta 2012 para los consumidores con una potencia contratada de hasta 3 kilovatios en su primera vivienda, para las familias numerosas, las que tengan a todos los miembros en paro, y quienes perciban pensiones mínimas, lo que afectará a unos 5 millones de hogares.
Según informó el Ministerio de Industria, esta tarifa reducida o 'bono social' se incluye dentro de un Real Decreto-Ley aprobado este jueves por el Consejo de Ministros con el que el Ejecutivo soluciona el problema del déficit tarifario -la diferencia que se produce cuando los ingresos del sistema eléctrico no cubren los costes- acumulado desde 2000, que asciende a unos 16.000 millones de euros.
Avalar el déficit
El Estado avalará hasta 10.000 millones de euros el déficit tarifario pendiente de titulizar -convertir los derechos de cobro en títulos negociables- y asumirá los costes de la producción de electricidad fuera de la península, mientras que las eléctricas costearán el "bono social" y la gestión de residuos radiactivos.
El Gobierno explica que la nueva normativa garantiza la sostenibilidad futura del sistema eléctrico y articula un "mecanismo de protección" para los consumidores "más vulnerables".
Industria argumenta que el déficit de tarifa, en el contexto de restricción crediticia, dificulta la financiación del sector eléctrico e impide la competencia, lo que obstaculiza a su vez las inversiones, por lo que el Estado avalará hasta 10.000 millones de la deuda pendiente de titulizar.
Bono social
Por otro lado, la aprobación de un "bono social" cubrirá la diferencia entre el valor de la tarifa de último recurso, que entrará en vigor el 1 de julio, y una tarifa de referencia que se denominará "reducida" y se aplicará de forma automática a quienes tengan una potencia contratada inferior a 3 kilovatios en su primera residencia.
Además, esa tarifa reducida la podrán solicitar cualquier consumidor acogido a la tárifa de último recurso que perciba una pensión mínima, en los hogares con todos los miembros en paro, o en las familias numerosas, lo que extiende el derecho a disfrutar del "bono social" a un millón más de consumidores. En total, los cinco millones de hogares supondrán que se beneficien 14,5 millones de ciudadanos de la congelación de su recibo de la luz, cuyo coste asumirán las eléctricas.