El ministro alemán de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, ha reconocido tras su reunión con el consejero delegado de la firma italiana, Sergio Marchionne, que "el plan no incluye un cierre amplio de plantas, pero sí de alguna fábrica puntual en Europa".
Marchionne ha viajado a Berlín con el fin de alcanzar un acuerdo para fusionarse con Opel antes de un mes, según recoge el diario 'Financial Times'. Esta iniciativa se produce después de que la semana pasada Fiat y Chrysler anunciaran un acuerdo de alianza internacional. El nuevo gigante europeo podría facturar más de 100.000 millones de dólares anuales, situándose en la estela de Toyota, líder mundial del sector.
El ministro alemán y Marchionne ven "necesidades de consolidación" en la compañía, lo que se traduce como recortes de plantilla. Respecto al futuro de las fábricas en Alemania, el ministro señaló que Marchionne le había asegurado que mantendría todas las plantas de montaje y que únicamente se planteaba la subsistencia de la de Kaiserslautern.
Opel cuenta en la actualidad con una plantilla formada por 25.000 trabajadores en Alemania y también tiene fábricas en Bélgica, España (Figueruelas) y en Reino Unido.
El plan expuesto por Fiat, cuyo objetivo es crear el segundo mayor grupo automovilístico del mundo, menciona unas necesidades económicas de entre 5.000 y 7.000 millones de euros, fruto de la deuda de General Motors, para la que habría que buscar una fórmula de financiación "entre todos los socios europeos".
Guttenberg rechazó la opción de la participación estatal, que describió como una fórmula con poco sentido, pero considera la opción de recurrir a avales o garantías estatales.
Por otro lado, la canciller alemana, Angela Merkel, resaltó que está abierta a conceder garantías estatales, aunque señaló que éstas están ligadas a la viabilidad en el futuro de la compañía y a que Opel encuentre un nuevo socio.