El ex ministro socialista de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, en la etapa de Felipe González sí cree necesaria una reforma laboral, a diferencia de José Luis Rodríguez Zapatero y de su ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.
Solchaga considera conveniente propiciar una reforma laboral que incluya un nuevo modelo de contrato de trabajo "que rompa con la dualidad indefinido-temporal", sin alterar los derechos ya adquiridos, así como un sistema en el que tengan mayor peso de decisión empresarios y sindicatos para negociar los convenios colectivos, y complementar la labor del Inem, abriendo el mercado de la oferta y demanda de puestos de trabajo a empresas especializadas en ello, para ayudar a quienes lo necesitan a encontrar un nuevo empleo.