Cutié, de 40 años y nacido en Puerto Rico, presentó hoy oficialmente a su novia Buni Canellis, una guatemalteca de 35 años, en la catedral de la Trinidad, donde el obispo episcopal Leo Frade le dio la bienvenida al eclesiástico y anunció que se ha convertido en miembro de esa congregación.
“Pido a todos que respeten mi privacidad”, afirmó Cutié en una improvisada conferencia con los medios en la que solicitó que “terminen tantas mentiras y sugerencias malignas propagadas en los últimos días”.
En la ceremonia de bienvenida de los religiosos anglicanos, Buni Canellis, divorciada y madre de un niño de 14 años, apareció junto a Cutié, quien tuvo frases de reconocimiento para los sacerdotes católicos, que en forma voluntaria mantienen el celibato.
“No quiero ser visto como alguien que lucha contra los preceptos de la Iglesia Católica”, señaló Cutié. “Soy sólo un ser humano que se enamoró y quiere continuar con ese amor sin dejar de servir a Dios”.
Cutié indicó en un comunicado en su página en Internet que su intención no era dañar a nadie “ni manchar el compromiso de tantos hermanos sacerdotes que viven a plenitud su compromiso célibe y son fieles a esa promesa”.
Hace varias semanas, Cutié apareció en la portada de una revista de farándula con la mujer en una playa de Miami, en la que era evidente que el sacerdote sostenía una relación amorosa con ella.
Tras el escándalo, el religioso reconoció el vínculo con ella, no quiso revelar su identidad y afirmó que tomaría varios días de retiro espiritual para tomar una decisión sobre su futuro.
Pero el arzobispado de Miami lo relevó de sus funciones en la parroquia donde oficiaba en Miami, una pequeña iglesia en la que el cura católico logró gran popularidad y simpatías entre los feligreses.
“He decidido oficialmente entrar en una nueva familia espiritual, dentro de la gran sombrilla del cristianismo, pero nunca abandonaré mi servicio a Dios”, recalcó Cutié.
El caso de Cutié ha provocado una gran reacción popular tanto en Florida como en el resto del país entre los católicos, pues el religioso participaba en programas de radio y televisión y tenía una página diaria de consejos familiares en un periódico de Miami.
La Iglesia Episcopal no prohíbe las relaciones de pareja ni obliga al celibato que impone el Vaticano a los sacerdotes católicos.
Según informaron las autoridades de la Iglesia Episcopal, el padre Alberto pronunciará el domingo su primer sermón en la Iglesia de la Resurrección, en una localidad de Miami.