"Mejorar la información y la formación tanto del sector empresarial como de los consumidores es el sistema más adecuado para limitar la desconfianza que, en muchos sectores, existe por parte de los consumidores hacia el empresariado", aseguró Beteta.
Fruto de este convenio es el '
Decálogo sobre derechos y deberes del consumidor', un díptico cuyos 4.000 ejemplares se distribuirán, en colaboración con la Cámara y CEIM, por el sector comercial de la región para, en palabras de Beteta, "transmitir la idea de que una buena defensa de los derechos por parte del consumidor requiere el cumplimiento de sus deberes".

El decálogo recoge aspectos como la obligatoriedad de que figure expuesto el
precio de un producto, que sus
instrucciones estén en castellano, las ventajas de solicitar un
presupuesto previo, las condiciones de
devolución de un producto, la duración de la
garantía obligatoria, el pago con tarjeta, las condiciones de financiación de una compra a plazos, la vinculación de la publicidad, las precauciones de una compraventa por Internet o el derecho de presentar una
reclamación o denuncia.
Acudir al arbitrio de Consumo
Tras rubricar el acuerdo, Beteta, Santos Campano y Fernández destacaron además el fomento que se está haciendo al
Sistema Arbitral de Consumo de la Comunidad, que permite resolver las diferencias "de manera extrajudicial, rápida y gratuitamente", como sostuvieron los tres. De este modo, más de 15.000 comerciantes y empresarios madrileños acudieron al Arbitraje de Consumo gracias a que al menos 25 asociaciones de comerciantes y empresarios han apostado por esta iniciativa.

Otro aspecto que pretende fomentar el convenio es la puesta en marcha de comisiones de trabajo en determinados sectores empresariales, con especial incidencia en materia de consumo, para buscar soluciones a malas prácticas comerciales, tras el análisis de las reclamaciones y consultas de los consumidores.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Madrid,
Salvador Santos Campano, señaló la importancia que los empresarios y comerciantes tienen que dar a la formación en materia de consumo, algo que se aborda con este convenio, que viene a dar respuesta estas preocupaciones con un ambicioso proyecto formativo. El presidente de CEIM,
Arturo Fernández, aseguró que el convenio firmado beneficia tanto a empresarios y comerciantes como a consumidores y clientes ya que permite a todos conocer mejor la normativa de consumo y los mecanismos para resolver posibles controversias, como es el caso del arbitraje.