El británico R.T. tenía 36 años y se encontraba en el aeródromo de Ocaña (Toledo) recibiendo un curso de saltos en paracaídas. Pero en uno de los saltos, su paracaídas no se abrió. El suceso ha ocurrido sobre las dos de esta tarde y según ha confirmado la Delegacion del Gobierno en Castilla-La Mancha, las causas se desconocen y están siendo investigadas.
Tanto la Guardia Civil como la empresa Aerolibre, que gestiona los saltos en la escuela de Ocaña, tratan de averiguar por qué se ha producido el accidente, aunque fuentes de la compañía han asegurado a Efe que los sistemas del paracaídas no han fallado.
Estas mismas fuentes han indicado que el fallecido se encontraba realizando un curso de siete saltos en el aerócdromo toledano y que el accidente se ha producido "en el quinto o en el sexto". Hasta el lugar del suceso se han trasladado, además de la Policía Local de Ocaña, efectivos de la Guardia Civil y una UVI.
Hace menos de un año, el seis de agosto de 2008, otro ciudadano británico, identificado como A.B., de 39 años de edad, murió en otro salto de paracaidismo en el mismo aeródromo.