La familia real ha querido dar ejemplo. La reina y las infantas
Elena y
Cristina se han ido de compras por el centro de Palma de Mallorca para demostrar que los terroristas de ETA no van a poder romper la normalidad en la isla. Además, durante el paseo se cruzaron con la madre de
Diego Salvá -uno de los guardias civiles asesinados por ETA este verano en Palma de Mallorca- a la que reconocieron y saludaron amablemente.
