En esta ocasión la operación vale la pena, el sonido se ha mejorado y hay pocas cosas (que no sean ilegales, inmorales o que engorden) más placenteras que sumergirse en la música de los
Beatles. Pero también lleva un ‘
reverso tenebroso’, desde la implantación del CD nos llevan vendiendo a precios desorbitantes, el goloso repertorio de los Beatles nunca entró en las series medias, un producto de sonido mediocre. Luego la industria discográfica se queja del pirateo y las descargas ilegales. Evidentemente mucha parte de la culpa la han tenido ellos, al no cuidar a su público más fiel.
Ya lo dijo hace años
Bob Dylan, el sonido del CD no se había cuidado nada desde hace años. La gente se acostumbró a esto y no le pareci

ó demasiada diferencia el MP3. Es más en algunas de las tiendas de música más grandes hemos visto un curioso fenómeno, la vuelta a los estantes del disco de vinilo. Para muchos un capricho de freaks para otros el formato en el que mejor se cuidó el sonido y, por tanto, donde mejor se escucha. Luego también estaría el tema portadas, verdaderos iconos del arte pop del Siglo XX.
Ahora intentan subsanarlo con este
Beatles Remasters con el que quieren volver a recuperar al público más melómano… bueno en realidad a cualquier público. Las discográficas se están ahogando y recurren a lo que hasta ahora ha demostrado ser infalible, los Beatles. No en vano sólo
Eminem ha vendido más discos que ellos en EEUU en el Siglo XXI. La penúltima resurrección de su catálogo, la colección de sus números uno, ‘1’, se convirtió en el disco más vendido de la década y fue número uno en más de 25 países. Así que la jugada parece fiable.
Y también un videojuego

Para completar la jugada de ‘marketing’ también es el día en el que se comercializa ‘
The Beatles: Rock Band’ un juego sobre los de Liverpool en el que la industria del videojuego tiene puestos sus ojos. Y es que no sólo la discográfica está pasando por problemas, la hace poco floreciente industria del videojuego está en plena crisis y confía en el tirón de John, Paul, George y Ringo para traer nuevos clientes a las consolas. En concreto la generación de ‘baby-boomers’ nacida en los 40 que creció con la música de
Lennon y
McCartney de fondo. Esa misma que es la que tiene el dinero suficiente para gastarse los casi 200 euros que cuesta el kit completo, juego, instrumentos, etc.
Ya veremos como se porta el becerro de oro en plena crisis económica pero todo apunta a que es infalible. Una buena noticia para los herederos de
Michael Jackson en estos momentos de duelo.
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