OPINIÓN/ Victor GIJÓN
viernes 13 de abril de 2007, 18:09h
Última actualización: miércoles 19 de septiembre de 2007, 18:32h
La candidatura de Iñigo de la Serna, presentada hoy ante los medios de comunicación, no es un mal apaño. Se manda al retiro a pesos pesados, algunos quemados y otros a punto de ebullición, y se colocan cuatro nombres con títulos académicos para aparentar solidez, cuando en realidad se trata se recurrir a amigos, sean en lo personal o de los negocios.
De la Serna ha oído las voces de muchos, pero escuchado sólo la de unos pocos. En términos de dialéctica interna partidista, gana Gonzalo Piñeiro frente a Ignacio Diego.
La lista municipal del PP es más del alcalde que del actual presidente del partido y candidato al sillón de Puertochico. Los dos primeros puestos, que no significan que luego sean los que más manden, se han cubierto por afinidad personal y por interés te quiero …
Desde hace semanas era vox populi en La Casona que De la Serna se entiende a la perfección con la concejala de Festejos, Gema Igual. Santiago Recio va de número tres porque durante los ocho años que lleva en la corporación ha montado todo un aparato vecinal extremadamente fiel que puede servir tanto si se gana como si se pierde la alcaldía.
Que es una lista piñeirista antes que dieguista lo demuestra la continuidad de las ‘carmenes”, de apellidos Ruiz y Lavín, amigas personales de la esposa del actual alcalde. También piñerista, pero de Modesto, es la número cuatro, Ana González Pescador, economista de 47 años, responsable del área de estudios y programas de la Cámara de Comercio.
La inclusión de Ramón Sáez Bustillo, jefe del Servicio de Cirugía Maxilofacial de Valdecilla, es otra concesión a Piñeiro, pues el médico se precia, con razón, de ser uno de los mejores amigos personales de un también amigo del alcalde saliente, ex el vicepresidente del Gobierno y ex ministro de Fomento con Aznar, Francisco Álvarez Cascos.
La presencia de César Díaz Maza, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos de 36 años, gerente del Servicio de Recogida de Residuos de Santander, empleado, por tanto de Ascan, la empresa de Santiago Díaz, puede obedecer tanto a razones de empresa como, lo que es más probable, a que el elegido haya sido compañero de estudios universitarios de De la Serna.
Del resto de la lista no hay mucho más que decir. De su presentación ante los medios de comunicación queda el pisotón informativo que Diego le dio a De la Serna, que debía anunciar su optimista pronóstico de lograr 17 concejales, ahora Piñeiro tiene 15, pero se le adelantó el presidente-candidato. Y es que en la guerra (por los titulares) no hay amigos, ni compañeros de partido que valgan.