Ahora que se avecinan elecciones presidenciales en varios países de América del Sur, las promesas de los señores políticos están a la orden del día, en el caso boliviano son bastante sui génesis como no podría ser de otro modo, hasta en eso somos “diferentes”.
El presidente de Bolivia, el ciudadano originario Evo Morales Ayma, es presidente en ejercicio y candidato, ¿dónde habrá quedado esa vocación democrática de renunciar para ser reelecto? Sin duda la respuesta se hace esperar, supongo… “así no más había sido”.
Empero, el interés de este columnista va más allá del caliente ambiente electoral boliviano, sino comentarles y sugerirles como lectura de cabecera, en especial a los estrategas de las campañas el libro “Obama Inc no es de gran extensión (para los que no resisten lecturas agotadoras), por el contrario, de fácil leer pero de mucha profundidad en su enseñanza.
Partir diciendo, por ejemplo, que el actual presidente de los Estados Unidos Mr. Barack Obama fue “EL” candidato y supongo es “EL” presidente, no en vano ha sido nombrado Premio Nobel de La Paz recientemente, puede ser que esto haya desatado mucha polémica, no deja de ser que un presidente en ejercicio y a sus ocho meses en el cargo, reciba tal honor, muchos venderían su alma (por decir menos) para estar en su lugar.
Confieso, y hago voz común, con muchos lectores, que lo que sucede en el norte me era “indiferente” como parte tal vez una rebeldía adolescente, en respuesta nosotros debemos estar en la misma posición para ellos, nos imaginan, con plumas en la cabeza y nos sitúan en África.
Luego de leer “Obama Inc”, mi perspectiva cambio radicalmente hacia el norte.
Quiero imaginar el significado de lo que habrá sido el triunfo de Barack Obama, en los estadounidenses, tener un presidente de color y con un nombre de resonancias musulmanas (padre africano, madre estadounidense) además acompañado de un vicepresidente de apellido “Bidem” (Osama Bin Landen). ¿Les recuerda algo?
Sin duda el éxito de la campaña de Obama fue él mismo, este profesional formado inicialmente en la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad de Columbia (Nueva York) trabaja como organizador comunitario, posteriormente y convencido de que la única forma de cambiar la situación de las comunidades deprimidas era desde de un escenario político, estudia la carrera de abogado en la Facultad de Derecho en Harvard donde se recibe con honores magna cun laude.
Ya titulado, vuelve a su ciudad adoptiva, Chicago, y comienza ejerciendo su profesión en casos de derechos civiles, también pasa por la cátedra finalmente; se decide por el servicio público, ganándose un asiento en el senado del estado de Illinois. Todo un recorrido a imitar, donde muchos a este lado del mundo, ven en la política una salida a sus problemas, dicen que es malo recordar “lo malo”, pero muchos de los que hoy no tienen voz se enriquecieron del Estado en el pasado y andan por ahí intentando reciclarse y se resisten a la sola idea de morir. Marcada está la historia de “profesionales” con “buenas intenciones”, esa es una de las tantas causas del porque el MAS hoy es gobierno. Y la otra, de un electoral demasiado cándido y falto de luces.
La presencia de Obama en los foros y debates hacen la diferencia, pues es un hombre que responde con mesura, que en muchos casos calma a sus asesores de campaña que pierden la calma ante el adversario. Es un hombre que admira y se rige en base a los legados del extinto presidente Lincoln, donde la humildad, fue parte de su hacer como político en el arte de gobernar.
Lo otro a destacar, de la experiencia de la candidatura de Obama, y como hombre de marketing lo digo, me llamo la atención el empleo de la tecnologías sociales ¿Qué es esto dirán muchos? Para uno que cree dominar el Internet, lo digo generacionalmente, fue tener la visión y saber adaptarse a los nuevos retos e incorporar los blogs, SMS, facebook, Twitter y YouTube y toda esas herramientas poco convencionales donde sí tiene que ver con una interacción virtual social donde el proponente (candidato) tiene que ponerse en el lugar del otro y pensar: “y ahora que me quiere vender este gil”; los estrategas quienes actuamos detrás del representado, hago un mea culpa, jamás pensamos en el otro, sino que todo se lo enviamos por un tubo suponiendo que el otro, esa gran masa, va simplemente comprar. ¡Noticias! el mundo cambio y parece que no nos enteramos.
Los medios masivos hacen su trabajo, pero no individualizan, ese es uno de los grandes retos pendientes del marketing, se puede hablar de “modas” y de modismos, le cambian de nombre a las acciones de marketing, pero si conoces la base, con eso es suficiente.
En este marco del uso de herramientas sociales, conozco una destacada labor que hace el “Colectivo Sí Bolivia” donde alberga a toda una comunidad virtual social (aldeanos) en las cuales confluyen diversas temáticas comunes y no tan comunes de manera de captar una buena base de cibernautas y otros, para luego saltar en el tiempo al desafío más grande, la conformación de un partido político, sin duda uno de los grandes retos que tiene esta agrupación, nada despreciable para lo que ya conforma, lo que en marketing llamamos mercado cautivo. Ya sabes, si conoces dónde vive, ya lo tienes adentro.
Está claro que los estrategas de Manfred, Samuel y Evo no han leído todavía el libro sugerido, se continua cual paquidermo en circo por la misma senda, mucha bulla a través de proclamas públicas, los infaltable volantes y un intento timorato de direct mail de la esposa de alguien que intenta “reflexionar” al electorado mediante una carta de nunca acabar, curioso para una sociedad donde no se lee. El resto lo hace la tele. Y esos constantes afanes de autoridades de aparentar ser “bueno” y misericordioso en la caza del voto.
Pero no todo está perdido, hace falta una mirada más aguda de la que se ha tenido hasta la fecha, tal cual lo plasmó con su equipo la experimentada estratega estadounidense Rahaf Harfoush, uno de los cerebros de la campaña online de Obama, detectaron que las personas habían perdido interés en el ejercicio ciudadano, la aplicación de la herramienta social hizo que gringos y gringas recuperarán la confianza y volvieran a creer en el sistema. Ya todos conocen el resultado.
En nuestro país a consecuencia y en comparación con la experiencia vivida en el país del norte, el empadronamiento biométrico se ha superado todas las expectativas de la CNE, es decir que la gente está interesada en hacer uso de su ejercicio ciudadano. Y esto no es casual sino que ya está cansada de discurso tras discurso. Me pregunto, ¿qué se les está dando a esta gente -suponemos pensante- que quiere ejercer su derecho ciudadano? Que está dispuesta a dar su voto inclusive por quién no lo haría jamás.
Realmente, habría que preguntarse ¿se están comunicando los señores políticos con toda esa masa? Asumiendo desde ya la complejidad del boliviano y que no solo está compuesto por una sola cabeza, sino nueve y podría considerarse una más. Asumo que son “horas poto”, pero para eso se les paga a los estrategas, para pensar. Por lo tanto ¡a trabajar muchachos!
El marketing puede mostrar en campo la efectividad de ciertas herramientas, más el ingenio es de las personas que hacen uso de esas herramientas tecnológicas o no.
Me parece que como todas las elecciones, estas en especial, traen grandes desafíos, pues no se trata de que un “candidato-presidente” que no quiere debatir o la alianza de clases podrían perpetuarse, sino que el destino marcado como un yogurt, con fecha de vencimiento puede ser “bueno” para unos y malo para otros, dependiendo de los resultados en diciembre, el asunto es que me cuadre mañana cuando digan: presidente de los bolivianos.
Por Juan Carlos Etcheverry Cristi*
*Es publicista con especialidad en marketing estratégico.