En Alemania se escucharon fuertes críticas contra Opel
Huelgas europeas contra General Motors, pero sin Figueruelas
jueves 05 de noviembre de 2009, 20:39h
Actualizado: 10 de noviembre de 2009, 08:16h
La prensa alemana ha aupado a los miles de manifestantes alemanes que se han puesto en pie de guerra contra la actitud de General Motors tras anunciar que recortaría la plantilla de Opel en 10.000 empleos. Una manifestación que se coordinó en varias plantas de producción, pero a la que no se sumó la de Figueruelas ya que de momento respira tranquila porque es considerada "clave" en el mercado europeo.
Toda la prensa alemana fustigó este jueves el cambio de actitud de General Motors, que finalmente decidió quedarse con Opel a pesar de que dos meses atrás había afirmado aceptar la posición defendida por la canciller alemana, Angela Merkel, de vender su filial europea al fabricante de autopartes canadiense Magna, adherido a la banca rusa Sberbank.
Este jueves, unos 10.000 trabajadores de Opel se reunieron ante la sede del constructor en Rüsselsheim (oeste) para protestar contra la decisión de GM. Otras 7.000 personas se manifestaron frente a los tres sitios de Opel, en Bochum, Eisenach y Kaiserslautern.
"Es inconcebible la manera en que General Motors jugó con los sentimientos, los miedos, las dificultades, el sufrimiento de los trabajadores de Opel y de su familia", dijo ante la muchedumbre el jefe del comité de empresa del constructor europeo, Klaus Franz.
El tema Opel, que conoció numerosos cambios desde hace un año, es considerado como estratégico por el Gobierno alemán, preocupado en preservar los 25.000 empleos en peligro en Alemania.
Opel, que emplea en total a unas 50.000 personas, produce también en España, Bélgica, Polonia y el Reino Unido, bajo la marca Vauxhall.
El 10 de septiembre, Merkel había anunciado que su solución favorita para salvar al constructor había sido aceptada por GM, una decisión considerada entonces como definitiva y que parecía como un triunfo personal para la canciller, en campaña para su reelección.
Desde entonces, Merkel fue reelegida, pero la sorpresa proveniente de Detroit tuvo un "efecto de rayo", según el Frankfurter Rundschau.
La sorpresa fue aún más desagradable si se tiene en cuenta que la canciller se enteró tras salir de la Casa Blanca, donde Barack Obama no le dijo nada del cambio de acción de GM.
Luego, el presidente estadounidense aseguró a la canciller por teléfono que no estaba al tanto de la decisión en ese momento, indicó este jueves el portavoz de Merkel.
El Estado estadounidense posee el 60% del capital de GM pero asegura regularmente no entrometerse en la gestión cotidiana de la empresa.
Para la prensa alemana del jueves, este asunto "hace mucho daño a las relaciones germano-estadounidenses".
Para el tabloide Bild "sólo hay perdedores" en este asunto, incluso GM, "cuya reputación está acabada".
Varios diarios mencionan un "chantaje" de GM a los trabajadores de Opel, pues los habría "amenazado de quiebra si se oponían a la reconstrucción" del grupo, que debe llevar a la supresión de 10.000 supresiones de puestos en Europa, o sea un 20% de los efectivos.
Esa cifra, anticipada el miércoles por John Smith, vicepresidente de GM, es la misma que se barajaba en caso de compra de Opel por Magna/Sberbank.
La diferencia debería ser sobre la repartición de los cortes entre las fábricas europeas. Varios socios de Alemania le reprocharon, a través de la solución Magna, favorecer a las oficinas alemanas frente a las situadas en Europa.