El diputado de UPN, Carlos Salvador, advirtió este miércoles al presidente Zapatero durante el debate de la ley sobre Economía Sostenible que 'si seguimos gastando de forma sostenida lo que no podemos ingresar de forma sostenible, no espere que con esta ley únicamente pueda evitar mínimamente la quiebra del sistema'. Salvador diganosticó que nuestro 'edifico económico y social' padece un problema de 'aluminosis, de carcoma moral'. No obstante, se comprometió a estudir el anteproyecto con 'interés'.
El portavoz de UPN se sumó, en su intervención en el pleno, a las voces que han pedido a Zapatero que ponga en marcha cuanto antes las reformas estructurales necesarias para salir de la crisis, porque, a su juicio, 'no hay persona, familia, empresa o administración que aguante una situación de tal desequilibrio sostenida en el tiempo'.
'Está bien plantear reformas de tabiquería, rehabilitación de fachada, optimización de las fuentes de energía; modernización de las telecomunicaciones; gestión más eficaz o eficiente del edificio público', le dijo al presidente, pero a renglón seguido añadió que 'el problema de nuestro edificio económico y social, de nuestro sistema de convivencia es de cimentación, de debilidad de los pilares sobre los que se asienta la estructura institucional , es un problema de aluminosis, de carcoma moral'.
Salvador reprochó al presidente el no haber aprovechado el momento de bonanza económica que tuvo nuestro país en la anterior legislatura asegurando que entonces 'vivíamos por encima de nuestras posibilidades' y 'no estábamos haciendo los deberes correctamente'. Pero 'no saltaron las alarmas' porque no teníamos los problemas que han sobrevenido con la crisis que ha azotado especialmente a nuestro país..
El diputado navarro pidó al presidente que se 'arremangue' y 'se faje con la oposición' para lograr un consenso entre todos los grupos parlamentarios y agentes sociales, pero advirtiéndole de que 'España ahora necesita liderazgo, necesita claridad' y no nuevos parches.
Pese a las críticas, Salvador se comprometió a estudiar las medidas contenidas en la ley con 'interés', aunque insistió en decirle al presidente que 'hubieran tenido más utilidad y sentido si vinieran precedidas de un debate en profundidad con el resto de grupos, y de un proceso de concertación con agentes sociales y Comunidades Autónomas que le otorgarían el crédito político del que aún no gozan en este momento'.