Según una encuesta difundida por la consultora Mori, el derechista Piñera alcanza un 50,9% de los votos y Frei un 49,1%, con una diferencia, de 1,8 puntos porcentuales.
Estos números suponen un vuelco con respecto a la primera vuelta, celebrada hace un mes, en la que el primero, principal accionista de la aerolínea LAN y dueño de Chilevisión, logró 44,03% de los votos.
El segundo lugar fue para Frei, senador democristiano y ex presidente (1994-2000) que obtuvo un 29,6%, en tanto que el independiente Enríquez-Ominami reunió entonces un 20% de los sufragios.
La importancia de este sondeo, terminado ocho días antes de la elección y dos días antes del debate televisivo entre los dos contendientes, radica en que es el único efectuado en todo el país durante la campaña de la segunda vuelta.
Ominami anunció su decisión de apoyar al candidato de la Concertación, sin citarlo explícitamente. ME-O, como le llama la prensa chilena, explicó que tomó esta decisión “ante la incertidumbre de que la derecha pueda impedir la marcha de Chile hacia su futuro".
Nada más conocer la noticia, Sebastián Piñera llamó a todos los votantes de Ominami a votar por él. “La gente que apoyó a Marco son hombres y mujeres libres, que están con el cambio, con el futuro y no con el pasado ni con los mismos de siempre", enfatizó.
La propia presidenta chilena, Michelle Bachelet, que hasta ahora se ha mantenido al margen de la contienda electoral, celebró el empate técnico que arrojó el sondeo entre el candidato oficialista y el de la derecha opositora, y se congratuló por el apoyo que Enríquez-Ominami dio a Frei.