Falleció en París el sacerdote jesuita Jean Ivez Calvez . Teólogo y maestro de generaciones que dedicó su vida a la ciencia política, intercalando su pensamiento en cuestiones de moral y ética, con el análisis de las corriente filosóficas del siglo pasado, y con la mirada sobre el mundo. Se lo considera mundialmente como un destacado especialista en Doctrina Social de la Iglesia, fue uno de los redactores de la Encíclica "Populorum Progressio" de Pablo VI.
Tenía una sólida formación y una constante ansia de conocimiento. Hablaba fluidamente: francés, español, italiano, inglés, alemán y ruso. Destacado intelectual de reconocimiento mundial, abordó un abanico de temas de actualidad en: libros, publicaciones de las que era columnista y clases y charlas, en centros de estudio de todo el mundo y en universidades europeas y americanas.
Era un luchador por la justicia, la promoción social, la responsabilidad y la solidaridad. Proponía la colaboración entre las religiones como una forma de alcanzar la paz social y cívica, porque les reconocía la responsabilidad de: formar ciudadanos. Todos estos temas también los trasmitía a través de su labor en: la Academia Pontificia de Ciencias, el Consejo Pontificio Justicia y Paz y el Departamento de Ética Pública del Centro Sèvres de París y de la Universidad de Georgetown , instituciones estas en las que participaba.
Tenía un particular afecto por la Argentina a la que miraba realista y críticamente en sus fallos y errores desde que viniera por primera vez en 1958. Pero también era fuerte defensor de este país, porque creía que aquí había capacidad para enfrentar las situaciones, promover los cambios necesarios y salir adelante, sus seguidores recuerdan su apasionada contestación al artículo que el director de Le Monde publicara durante la crisis del 2002 bajo el título" La Argentina ya no existe" .
Es en 2002 cuando algunos religiosos de distintas confesiones, dirigentes de empresas argentinas y multinacionales, miembros de diferentes ONG, catedráticos y personalidades de la cultura le piden que presida el Foro Ecuménico Social. El Padre Calvez acepta y le dedica a esa tarea tiempo y esfuerzo, permaneciendo un mes al menos en el país cada año.
El Foro desarrolla una extraordinaria actividad en la Argentina y en el exterior, particularmente en España donde se realizan muchos de los seminarios y entregas de premios. Él inicia la Cátedra Abierta de Responsabilidad Social y Ciudadana, mediante un convenio con la Universidad de Georgetown de la que era miembro. Al inicio de la Cátedra y con respecto al Foro, él mismo dijo que el esfuerzo en Buenos Aires se multiplicaría alentando la: responsabilidad social y el diálogo intercultural, llevando a cabo acciones que rescatasen valores fundamentales para transformar el país.
Esperamos que quienes compartieron camino con él, sigan trabajando en los temas que lo apasionaban con la misma fuerza y el mismo tesón que él puso.