Se lo dijo el presidente a los eurodiputados españoles, que no habían sido invitados a la gala inaugural de la presidencia española de la UE, en el Teatro Real de Madrid el pasado día 8:
“Estoy avergonzado”. “Un fallo de protocolo”, “yo no sabía que no habíais sido invitados”, “lo compensaré”...
Fueron algunas de las explicaciones de
ZP a los eurodiputados de todos los grupos, que se mostraban indignados ante el fallo protocolario, que ya en su día criticamos en este periódico. Hoy, el diario
La Vanguardia recoge este 'sua culpa' (porque ya se sabe que él se exculpa de todo) del presidente, que ayer fue a Estrasburgo a pronunciar el discurso de la asunción de la presidencia semestral por España.
La famosa ‘gala’ congregó apenas a 1.300 personas; la falta de espacio hizo que mucha gente, también del mundo de la cultura y del periodismo, quedase fuera. Y, por tanto, descontenta.