"La libertad ya no se puede echar para atrás"
miércoles 24 de febrero de 2010, 12:14h
Al parecer, la liberación del sargento Pablo Emilio Moncayo, el soldado Josué Daniel Calvo y los restos del mayor Julián Guevara, son casi un hecho, pues según la congresista Piedad Córdoba, "ya queda de parte de las FARC decir cuándo entrega las coordenadas, que me imagino será rápido".
La senadora explicó que es vital el grupo guerrillero envíe por escrito las coordenadas del sitio donde serán las liberaciones. Así mismo, la legisladora aclaró que aún no hay fecha definida para la entrega de los dos militares.
"Creo que era importante saber primero si se mantiene la liberación, segundo los requisitos, es decir, protocolos de seguridad, más la aceptación de Brasil que era donde había una duda muy grande por los acuerdos con el Gobierno. Ya se descarta cualquier posibilidad de que no sea Brasil", aseguró Córdoba.
Así mismo, otro Córdoba (apellido de monseñor Juan Vicente), éste perteneciente a la Iglesia Católica, es uno de los protagonistas de un nuevo enfrentamiento entre la institución religiosa y el Gobierno, pues aseguró que los miembros de la Fuerza Aérea de Brasil, que se encargarán de la logística de las liberaciones, ya se encontraban en Colombia evaluando todos los aspectos necesarios para iniciar el proceso.
Esta versión fue desmentida por el Comisionado de Paz, Frank Pearl, quien recordó que el papel de la Iglesia en el proceso de liberación es únicamente como garante y no como vocera.
Así mismo, Pearl le exigió a todos los que participan en la misión humanitaria "hacer uso de la prudencia y la discreción". "El respeto por las familias y los secuestrados que han soportado por muchos años el dolor de esta tragedia, requiere el compromiso de todas las partes para que este proceso continúe avanzando y culmine sin contratiempos", agregó el funcionario.
El delegado en Colombia del Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, Christopher Beney, expresó la semana pasada que el proceso de liberación de Moncayo y Calvo no tiene marcha atrás, aunque indicó que el protocolo de seguridad debe ajustarse para que sea "perfecto".