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Al menos 8 jóvenes han sido detenidos

Segunda noche de enfrentamientos entre jóvenes y Policía en Malasaña

Malasaña ha vuelto a vivir una batalla campal por segunda noche consecutiva y a consecuencia del botellón. Tras los más de 20 heridos de los  incidentes en la madrugada del martes, en los que unos 500 jóvenes se enfrentaron a un centenar de policías, la noche del miércoles se produjeron 46 heridos, entre ellos un agente con pronóstico grave, según Emergencias Madrid. Ocho personas han sido detenidas.
El barrio madrileño de Malasaña se convirtió por segunda noche en escenario de otra batalla campal entre un millar de jóvenes y centenares de policías, en la que hasta las cajas de Coca-Cola sirvieron de improvisados escudos frente a lanzamientos de piedras y botellas.

Eran aproximadamente las dos y media de la madrugada cuando grupos de entre el millar de jóvenes congregados en la confluencia de las calles de San Andrés y La Palma, comenzaron a insultar y a arrojar botellas a los agentes de la Policía municipal que les impedían el paso a la Plaza del 2 de Mayo donde se pretendía  celebrar las fiestas del barrio, prohibidas por el Ayuntamiento, con un botellón.

Instantes después, los agentes municipales respondieron a la provocación con una carga, a la que sobre las tres de la mañana se sumaron numerosas unidades antidisturbios de la Policía Nacional.

"Esos jóvenes no nos representan" decía un chico a varios agentes que custodiaban la Plaza del Dos de Mayo y eran testigos, al igual que transeúntes y vecinos -éstos asomados a sus ventanas y balcones-, de carreras, gritos, disparos de pelotas de goma y gases lacrimógenos, ruidos de cristales rotos contra el pavimento y sirenas de los furgones y coches policiales.

Durante más de dos horas las situación caótica fue agravñandose: papeleras arrancadas y quemadas, contenedores de obra incendiados y colocados a modo de barricadas, alguna cabina de teléfono derribada y, ladrillos y adoquines de las obras adyacentes arrojados sobre los policías fue el pasaje tras los enfrentamientos.

"Se están pasando"
"Reconozco que algunos punkies se están pasando, pero la Policía no debería haber prohibido la celebración de la fiesta en la plaza", decía un joven, mientras se apartaba del centro de la calle San Andrés por la que algunos antidisturbios se empleaban sin preguntar.

Nuevamente, la Glorieta de Bilbao fue, como en la madrugada del martes, el espacio elegido por efectivos de Samur-Protección Civil para instalar su hospital de campaña. Allí, según un portavoz, se atendió a unos 45 heridos, entre jóvenes y policías, uno de ellos, un agente municipal, herido grave con fracturas de cúbito y radio por lo que posteriormente fue trasladado al hospital de la Concepción. También fueron atendidos 15 agentes municipales y 6 nacionales.

"Yo venía de Las Rozas, de casa de un amigo -contaba Manuel, de 19 años- y llegué a Tribunal sobre las tres de la madrugada y, cuando me dirigía hacia la Plaza del Dos de Mayo, a la altura del callejón de San Mateo, vi gente correr y me encontré entre cinco policías". Manuel, que llevaba un aparatoso vendaje que le cubría por completo la cabeza, explicó que uno de los agentes le acusó de haber herido a un compañero y, "sin mediar palabra -aseguró-, me han dado de hostias, me han roto la cabeza y la pierna, cuando les decía que yo no había hecho nada".

La reyerta continuó y se trasladó hacia la calle Gran Vía, y los destrozos del mobiliario urbano se multiplicaron. Uno de los lugares más afectados por los actos vandálicos de esta madrugada fue plaza de San Ildefonso que quedó sembrada de vidrios rotos, contenedores atravesados, una cabina telefónica arrancada de cuajo, amén de papeleras y maderas quemadas, que habían sido utilizadas como parapetos por los grupos de incontrolados.

Según una portavoz de Emergencias, los bomberos intervinieron en nueve ocasiones para sofocar el fuego de papeleras y basureros y retirar las improvisadas barricadas. A su vez, se efectuaron varias detenciones, un total de ocho, según la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Ninguno de los detenidos llevaba consigo el DNI por lo que de momento, y hasta su identificación, se desconoce si alguno de ellos es menor de edad.

Sobre las 5.30 horas el Samur-Protección Civil desmontó el hospital de campaña, aunque retenes de Policías Nacional y Municipal siguieron patrullando la zona. Esta ha sido  la segunda jornada de violencia en el centro de Madrid, que se suma a del martes, 1 de mayo, en que las reyertas se saldaron con una veintena de heridos y una docena de detenidos.

 
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