Alex Chilton nació en 1950 en Memphis, curiosamente con su primer grupo sí que logró una momentánea fama. Corría el año 1966 y un adolescente Chilton puso su voz a los
Box Tops, consiguiendo un éxito mundial con "The letter", un clásico instantáneo que, sin embargo, ensombreció las posteriores grabaciones del grupo. Los Box Tops sacaron cuatro álbumes de estudio, dentro de lo que se llamó blue eyed soul, una etiqueta que englobaba a los músicos blancos enamorados de la música negra. El grupo, aunque no volvió a lograr ningún éxito como "The letter", dejó canciones tan interesantes como "Neon Rainbow" o "Soul deep" y terminó separándose en 1970.
Tras un breve paso por Nueva York, Chilton vovlvió a Memphis en 1971 para formar una de las formaciones más importantes de la música de los 70,
Big Star. Junto a
Chris Bell, Chilton creaba una de las bandas seminales de lo que pasaría a llamarse power pop y se disponía a entregar algunas de las mejores canciones del género.

Basándose en grupos británicos como
The Beatles, The Kinks o
The Who, Big Star añadía la autenticidad de la múscia americana y entregaba un primer disco genial, "#1 Record", una maravillosa colección de canciones compuestas a medias entre Chilton y Bell, entre las que se pueden destacar "Feel", "In the street" (que posteriormente sería utilizada como sintonía de la serie "Aquellos maravillosos 70") o la maravillosa "Thirteen".
El disco no encontró ninguna repercusión comercial pero plantó la semilla para algunos de los mejores grupos de los 80 y 90. Grupos como
R.E.M., The Replacements, Teenage Fanclub o
The Posies beben continuamente del manantial abierto por Big Star.
Para el segundo disco Bell abandonó el barco y dejó a Chilton como principal compositor y cantante, increíblemente el resultado no se resintió y "Radio City" se puede considerar la obra maestra de Chilton con canciones como "Back of a car", "Mod lang" o "September gurls", tres minutos perfectos para una canción que se convirtió en el modelo a seguir para cualquier grupo de power pop.
La última entrega de Big Star, "Third/Sister Lovers" tiene el mismo aire de malditismo que su autor. Harto del fracaso comercial de sus anteriores discos Chilton se exhibe vocalmente en una serie de lamentos que poco tienen que ver con la energía power popera de sus primeras entregas. La compañía decidió que aquello era demasiado y decidió no publicar un disco que tuvo que esperar varios años para ver la luz. Así se apagó la luz de Big Star y no fue hasta que sus seguidores alcanzaron más fama que Chilton pudo ver la importancia de su trabajo.
Su posterior carrera en solitario no volvió a alcanzar las glorias pasadas pero por lo menos pudo ver su legado elevado a los altares del power pop. Decían de la
Velvet Underground que vendía pocos discos pero que cada persona que lo hacía formaba una banda influída por los de
Lou Reed. Quizás Big Star no tenga la misma dimensión pero posiblemente hoy alguien escuche estas canciones y quiera formar un grupo