www.diariocritico.com
Las cajas están en peligro

Las cajas están en peligro


Las cajas de ahorros llevan ahí toda una vida, han estado presentes en la vida de la gente, pero ahora mismo están en posición de riesgo, para mayor gloria de la banca privada, que ya afila los dientes. La crisis está haciendo extraños compañeros de viaje y puede incluso que de cama. PSOE y PP, entre que unos están agobiados por la situación financiera de las cajas y que a otros les gustaría privatizarlas, podrían aprovechar la ocasión para cargarse un montón de cajas, dejar cinco --sí, sólo cinco grandes-- y repartirse bien el botín. Y para ese viaje, nada mejor que un conductor amigo al frente de la Confederación de Cajas.

La CECA cumple un papel similar al de las diputaciones con los pequeños ayuntamientos, que, incapaces de valerse por sí mismos, recurren al organismo provincial en busca de ayuda para prestar ciertos servicios básicos o para gestionar el cobro de impuestos. Es fácil intuir en este sentido lo que le importan los servicios financieros de la CECA a La Caixa o a Caja Madrid. Nada o muy poca cosa. ¿Y entonces por qué se matan ahora Caja Madrid y La Caixa por controlar juntos la CECA, dejando al margen al candidato de las cajas medianas y pequeñas, Amado Franco, de Ibercaja, propuesto por Juan Quintás, que se retiró del cargo todo cabreado? ¿Y por qué encima dicen que el catalán Fainé, ahora amigo de Rato, tiene el apoyo del Gobierno y del primer partido de la Oposición, asesorado por Rato desde Caja Madrid? Muy sencillo: porque lo que quieren es controlar la CECA como lobby ante la nueva ley de cajas y la reordenación del sector.

Desde Madrid –léase Banco de España, Gobierno y Oposición– están cada vez más decididos a reducir el número de cajas, llevándose de paso por delante el control financiero que ejercen los gobiernos autónomos sobre este tipo de entidades, para lo cual –piensan ellos– lo mejor es hacerlas desaparecer; al menos tal y como están hoy configuradas. Las excepciones serán contadas –puede que cinco– y, de entrada, pasan por Cataluña, Andalucía y Madrid. Quizá también por Euskadi, con Galicia más en duda. El PSOE hará valer su peso en Cataluña y Andalucía, y el PP impondrá el suyo en Madrid. Todos los demás ya pueden irse buscando la vida, porque la que viene promete ser gorda.

 

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios