Increíble, pero cierto: la consellera de Salut del Govern de la Generalitat de Cataluña, Marina Geli, mantuvo durante meses una defensa cerrada para la implantación del 'copago' en la Sanidad española. Ésa fue la posición del Gobierno de Montilla en la mesa negociadora de la ministra Trinidad Jiménez con los consejeros de Sanidad de las Comunidades Autónomas.
Durante meses, las Comunidades regidas por el PP, especialmente la valenciana, pusieron sobre la mesa negociadora dos puntos: la introducción del 'copago' sanitario -pagar una parte, aunque mínima, de la asistencia sanitaria cada vez que se utilice- y la gestión privada de los centros sanitarios. En esa posición los populares tuvieron una inestimable ayuda de Cataluña -gobernada por el tripartit- y de Asturias, regida por el socialista Vicente Álvarez Areces, según ha sabido este diario e-Xclusivo de fuentes solventes.
Después de meses de debates estériles se pudo llegar a un acuerdo -firmado el jueves, 18 de marzo, en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud- dejando fuera esas dos cuestiones, pero aceptando la ministra Jiménez la posibilidad de enviar las facturas a los pacientes por las atenciones sanitarias que hayan recibido. No se pagarán esas facturas, pero…