Si las Fuerzas Armadas ya tienen muchas preocupaciones en la cabeza: Afganistán, Irak, las amenazas nucleares y biológicas, el terrorismo, sumados a los asuntos internos, entre ellos el de los soldados gays que luchan por la revocación de la norma que prohíbe la entrada de homosexuales declarados en la institución, ahora un nuevo problema le quita el sueño al Ejército más poderoso de la tierra y es que hay razones de peso para que estén preocupados…
Bien sabido es que la obesidad es un problema en Estados Unidos, pero hasta ahora nadie se hubiera imaginado que la seguridad de este país podría depender del cuidado de la salud de los niños y las niñas de Norteamérica ya que si para el 2030 no se disminuye la obesidad infantil el Ejercito no tendrá candidatos a reclutar pues aquellos que todavía no portan el uniforme sobrepasarían el peso requerido para formar parte de la Armada estadounidense.
Un grupo de militares retirados han presentado un nuevo estudio que pone al desnudo la situación a la que se enfrentaría el país más militarizado del mundo en caso de que los más jóvenes no cambien sus hábitos alimenticios y es que al día de hoy dos de cada 10 hombres y cuatro de cada 10 mujeres en edad de ser reclutados están por encima del peso requerido para incorporarse a las Fuerzas Armadas.
Al Ejército le quedan dos cosas por hacer, cambiar sus estándares de peso y aceptar que los soldados sean gordos con todo lo que eso conllevaría o tener en la mira toda la comida chatarra, los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo de los más pequeños y eliminar la obesidad infantil de raíz pues parece que al enemigo lo tienen en casa.