“Habría que cambiar las reglas del juego para que ninguna mayoría, y hablo también de Zapatero, estuviera sometida a una minoría”
DCCyL: Estos días la alcaldesa de Zamora ha calificado de indecente e injusta la medida planteada por el Gobierno de España al restringir, como consecuencia de las medidas extraordinarias de control del déficit público, el crédito a los ayuntamientos ¿Cómo ve su futuro?
Rosa Valdeón: La verdad es que a los ayuntamientos se les ha abandonado. Llevan años reclamando una financiación estable. En treinta años hemos tenido más competencias, pero no más dinero, lo que nos ha llevado a una situación insostenible. Cuando llegó al Gobierno Rodríguez Zapatero dijo que iba a ser el tiempo de los ayuntamientos y se habló de un nuevo modelo de financiación. Y, al final, ahora estamos hablando de la supervivencia de los ayuntamientos. Nos estamos cargando el tercer poder ejecutivo que, sin embargo, es el primero a la hora de recibir las quejas, las demandas y el de estar al lado de los ciudadanos.
DCCyL : En Zamora están trabajando en un Plan Estratégico de Dinamización de la ciudad, ¿en qué consiste?
R.V. Se trata sobre todo de aprovechar lo que es una situación excepcional porque Zamora ha roto con las dificultades que tenía hasta ahora para desarrollarse. Siempre se ha dicho que éramos una ciudad que estaba en el Oeste, pero ahora esta situación ha cambiado y Zamora puede ser el centro de otros lugares. Es el centro de Galicia con Portugal y con el resto de España. Así que aprovechando las nuevas autovías, las nuevas infraestructuras, el AVE, aprovechando los cambios sociales que vienen de la mano de las nuevas tecnologías, y también una nueva escala de valores en la que ciudadanos y empresas que buscan otros lugares para desarrollar sus proyectos, sin las dificultades que tienen las grandes ciudades, aprovechando todas esas sinergias y esa imagen positiva de Zamora como una ciudad media y atractiva, lo que queremos es promocionar, de una forma ordenada, todos los nuevos proyectos de la ciudad, y por eso hablamos de un Plan de Desarrollo Estratégico que lo que busca es ordenar lo que tenemos pero aprovechando esas potencialidades que no se daban hace quince años.
Las crisis son unas situaciones muy duras en las que uno tiene también que aprovechar para rearmarse. Sabemos que a corto plazo puede ser que no se den grandes movimientos empresariales, pero sí sabemos que en ese resurgir las ciudades pequeñas y medianas tienen más posibilidades que las grandes. Ofrecemos suelo más barato, calidad de vida, más tiempo y, además, tenemos la capacidad de ofrecer servicios que son demandados por los ciudadanos; tenemos hospitales, centros de salud, campus universitario, educación…;servicios que pueden hacer más atractivas a las ciudades de tamaño medio para invertir en ellas.
DCCyL: ¿Cómo se está trabajando en esa nueva imagen de la ciudad?
R.V. Precisamente uno de los proyectos más emblemáticos a medio plazo en Castilla y León es el Zamora-Duero y dentro de él hemos tenido la suerte que el área que se ha reservado para nosotros es la de las nuevas tecnologías, es decir, una de las áreas con más capacidad de desarrollo. Por poner un ejemplo: yo siempre digo que nosotros seríamos capaces de tener aquí la división de recursos humanos de la mayor multinacional; no tendríamos ningún problema porque estuviera ubicada aquí. Ahora hay empresas que se plantean, para abaratar costes, situar parte de sus empresas en ciudades como Zamora con un suelo barato y los servicios necesarios.
DCCyL: ¿Cómo vende Zamora, además de ese atractivo como ciudad habitable y humana, el importante tirón turístico que también ofrece?
R.V. Para nosotros el turismo tiene dos efectos, uno inmediato, que son los ciudadanos que vienen aquí, pasan unos días, utilizan los servicios que les ofrece la ciudad, gastan su dinero aquí, pero luego está la segunda parte, que es la más importante: esos turistas que vuelven a las ciudades de donde proceden venden una imagen positiva de Zamora, como un lugar no sólo para disfrutar del románico y su atractivo turístico, sino como una ciudad por la que se puede apostar. Yo estoy convencida de que esta segunda parte es la que más resultados nos dará a largo plazo.
Soy una gran convencida del futuro de Zamora. Nuestro país ha vivido momentos de importantes éxodos a las grandes ciudades y ahora estoy convencida del desarrollo de las ciudades medias,lo mismo que digo que soy escéptica, en algunos casos, con el desarrollo de determinadas zonas rurales, a pesar de lo que insistimos los políticos. El futuro está ahí, no en las grandes masificaciones, son las ventajas que ahora nos ofrecen las nuevas tecnologías. Por ejemplo, cuando la Junta dio a conocer el proyecto de macrorregión con Portugal yo vi claramente que su capital está en Zamora; vamos que casi me lo pedí aunque todavía no lo sepa el presidente Herrera (risas).
DCCyL: ¿Por cierto y la experiencia de gobierno en la Junta le ha servido para su labor municipal?
R.V. Naturalmente, siempre he respetado mucho el trabajo de un alcalde, de un concejal, pero a partir de ahora tienen para mí una mayor consideración, si es que cabe. Creo que no es un tópico cuando se dice que es donde se vive la auténtica política. Ahora también digo que tiene un coste personal y emocional que no me extraña que en cierta medida mucha gente no quiera estar en ella. Hay que fajarse, hay que ponerse el caparazón y tener muy claro dónde se va porque no es una política fácil, aunque también tiene su atractivo y por eso hay alcaldes que permanecen años y años al frente de su ciudad. Cuando se establece esa sintonía un alcalde es imbatible. En definitiva, para cualquier alcalde esto es algo más que una profesión; para mí es una forma de vida.
DCCyL: ¿Y piensa en volver a Valladolid, volver a la política regional?
R.V. Personalmente soy muy poco ambiciosa, pero sí que es cierto que en cualquier lugar que me planteen un reto que me resulte atractivo tampoco digo que no si entiendo que puedo hacerlo. Yo no puedo evitar seguir la política regional y la nacional a pesar de que el trabajo de la política local es muy absorbente.
DCCyL ¿Qué balance hace de su trabajo ahora que enfilamos el final de la legislatura municipal?
R.V. Pues un balance muy positivo a pesar de las muchas dificultades, como las económicas, y complejo por lo que supone gobernar en minoría y quien diga lo contario creo que miente. Las mayorías absolutas se dice que tienen un riesgo, pero las minorías tienen otro que es ser ingobernables o el gobernar desproporcionadamente. Las minorías son muy complejas y creo que se debería abrir este debate entre los partidos. Habría que cambiar las reglas del juego para que ninguna mayoría, y hablo también de Zapatero, estuviera sometida a una minoría.