En el comentario previo del partido les decíamos que Argentina debía aprovechar las desatenciones defensivas mexicanas. Y así fue. Dos errores, dos goles y esa ventaja conseguida en la primera parte le sirvió al equipo de Maradona para controlar el juego en la segunda etapa, “regalarle” la pelota a México en la segunda parte y simplemente esperar que pase el tiempo. A pesar de eso se pudo ver un golazo de Tévez desde fuera del área y el descuento de Hernández que solo sirvió para premiar la entrega del conjunto centroamericano que como en el mundial del 2006 deja el mundial a mano del seleccionado argentino.
Esta vez fue sin brillar, para muchos una victoria cómoda, para otros fue amarreta, pero lo importante es que se avanzó a los cuartos de final y una vez más las individualidades marcaron una gran diferencia donde esta vez fue Tévez el que brilló con un gol con el olfato de delantero y con otro desde afuera del área que seguramente va a quedar entre los más lindos del mundial, abriéndose el arco de esta manera al jugador del pueblo como bien lo definió Maradona.
Primer tiempo contundente
El partido comenzó con ambos equipos estudiándose, y en esos minutos iniciales fue México
quien tomó el control del juego.
Con un Messi demasiado atrasado, el conjunto argentino no lograba hacerse de la pelota y a los siete llegó el primer aviso mexicano con un remate de Salcido que pegó en el travesaño. Pero eso no fue todo, ya que a los ocho fue Guardado el que probó desde afuera del área, y, su remate con efecto de milagro no terminó en gol.
De ahí en más el juego se emparejó, se repartían la pelota en la mitad y las acciones de riesgo se hacían rogar.
Pero a los 25 Messi aprovechó un descuido mexicano y habilitó a Tévez quien no tuvo problemas en abrir el marcador. El delantero se encontraba en clara posición adelantada y a pesar de la protesta de los jugadores mexicanos el árbitro decidió otorgar la conquista.
A los 31 fue Higuain el que aprovechó un descuido mexicano -como les adelantáramos en la previa- y en una definición de papi fútbol dejó sin chances al Conejo Pérez demostrando la superioridad individual argentina ante la impotencia mexicana.
Sobre el final fue el propio Higuain el que tuvo en su cabeza la oportunidad de sentenciar el marcador, pero el impacto tras el centro de Otamendi se fue muy cerca del segundo palo.
Cede el control del juego y a esperar
La segunda etapa vio una versión más amarreta de la selección pensando en conservar la ventaja y acceder a los octavos de final.
El tercer gol concretado por Tévez le dio la razón a Maradona, aunque así y todo quedó la sensación que si se apretaba más arriba la diferencia podría haber sido más amplia, ya que había una gran diferencia entre lo que podían dar los delanteros argentinos ante una timorata defensa mexicana.
El ingreso de Verón por Tévez fue un claro mensaje que envió en entrenador a sus jugadores, desperdiciando a un Messi que quedaba solo con la compañía de Higuain en el ataque y dándole alguna esperanza a los mexicanos de poder llegar a descontar.
Los minutos pasaban, y, a pesar del gol de Hernández, a México solo le quedaba probar de media distancia para comprobar que el arco está bien cubierto por Romero y que ante Alemania la historia será bien diferente, pero, mientras Messi Tévez o Higuain estén inspirados no hay dudas que los alemanes serán los que se tengan que preocupar.
Puntuaciones:
Romero: 6
Otamendi: 6
Demichelis: 6
Burdisso: 6
Heize. 7
Maxi Rodríguez: 6
Mascherano: 7
Di María: 5
Messi 6:
Tévez 9
Higuain 8
Verón: 5
Jonás Gutiérrez: -
Pastore: _