La piedra de la locura es, según el texto teatral de Fernando Arrabal, aquella obsesión que hay en cada uno de nosotros, que nos duele y nos vuelve a atosigar repetidamente. Antonio Diaz-Florián representa este texto del dramaturgo español sobre las tablas del Teatro Espada de Madera hasta el próximo 20 de mayo.

La obra de Arrabal es un monólogo plagado de obsesiones de la infancia, de vacío y de dolor. Dolor por las pérdidas y por lo que no se entiende, por un mundo que golpea con fuerza contra quien todavía no sabe lo que le espera. Para Fernando Arrabal, estas ideas configuran una especie de piedra de la locura, una suerte de burbuja en la cabeza que no se puede extraer, y que nos atosiga a lo largo de toda nuestra vida.
El peruano Antonio Díaz-Florián lleva al escenario íntimo de la Espada de Madera este texto duro y abstracto, del que además ha hecho la adaptación. Para el actor, la locura de Arrabal "es algo que está ahí dando vueltas, una preocupación, una inquietud que vuelve". El texto, que refleja el mundo onírico de los niños, destaca en su opinión "el dolor, que no es sueño, sino algo terrible, que está ahí y no se va".
La Piedra de la Locura se representa de jueves a domingos en el
Teatro Espada de Madera hasta el próximo 20 de mayo. De jueves a domingo a las nueve de la noche y los domingos a las siete.