Hace ya varios meses, a raíz de unas declaraciones en las que Fernando Alonso decía que los pilotos estaban en contra de los circuitos urbanos por una cuestión de seguridad, una persona, a la que en aquel momento no le di la suficiente credibilidad, me aseguró que Valencia sería sede de la Fórmula 1 siempre que el circuito estuviera alrededor de las nuevas marinas, que se estaban construyendo con motivo de la America’s Cup.
El argumento de mi interlocutor era muy sencillo, y desde luego no tenía nada que ver ni con la promoción internacional de Valencia, ni con la F1, sino que lo ligaba directamente a la otra actividad de Bernie Ecclestone, es decir, a su faceta de constructor de yates de superlujo.
Parece ser que uno de los elementos diferenciales que el señor Ecclestone tiene con relación a otros fabricantes de yates de superlujo, es que aquellos que le compran a él pueden disfrutar, desde su propio yate amarrado en el puerto de Mónaco, de la F1.
Como el negocio del señor Ecclestone va viento en popa, parece ser que ya no hay posibilidad de disponer de punto de atraque en el puerto de Mónaco durante la celebración del gran premio automovilístico y, por lo tanto, al señor Ecclestone se le “apareció la Virgen” cuando vio, hace casi dos años, que en Valencia se estaba construyendo, nueva de trinqui, una enorme marina, pues pensó que si ofrecía la posibilidad de ver una carrera de F1 desde el puerto de Valencia, en vez que desde el puerto de Mónaco, la venta de superyates le seguiría yendo de maravilla.
Como pueden ver, todo cuadra. Valencia pone la marina y los terrenos para un circuito urbano en su puerto y Ecclestone programa una carrera de F1 en la ciudad de Valencia.
El problema que se le plantea a Ecclestone es que cuando va a firmar públicamente su compromiso para hacer carreras de F1 en Valencia durante los próximos años, alguien le debió reflexionar sobre la posibilidad de que aquellos con los que iba a firmar, pudieran no dirigir los destinos de la Comunidad Valenciana quince días más tarde.
La reflexión debió dar resultado, porque el señor Ecclestone dijo públicamente que no firmaba nada hasta después de las elecciones.
Como todos saben, las declaraciones de Ecclestone el día 10-5-07, han tenido mil interpretaciones, pero no cabe duda de que entre esas mil se debe contemplar el hecho de que podía ser muy peligroso para el señor Ecclestone comprometerse a hacer carreras de F1 en Valencia y que los nuevos dirigentes dijeran que sí a las carreras de F1, pero no al circuito en el puerto, o incluso a la disponibilidad de puntos de atraque.
Quizás con este último dato se pueda entender mejor las declaraciones que Ecclestone hizo al periódico El País el sábado 12 de mayo.